Piden 37 años de cárcel para un hombre que rompió las costillas a su ex pareja y luego la violó

El fiscal del caso considera que el acusado tenía una verdadera obsesión con la joven a la que pegaba por celos

El día nueve de Noviembre de 2024, la Policía Nacional recibió una llamada alertando del reciente ingreso en el servicio de Ginecología del Hospital Miguel Servet de una presunta víctima de agresión sexual.

Inmediatamente detuvieron al autor y lo trasladaron a dependencias policiales. Al tomar declaración a la víctima, de 22 años de edad, descubrieron un relato de presuntas torturas físicas y psicológicas por parte del hombre con el que apenas mantuvo una relación de once meses.

S.Z.H. comenzó relatando la noche en la que su ex la violó, penetrándola analmente, mientras estaba en el suelo, en posición fetal, tras haber recibido por parte de él un duro golpe en las costillas.

Aquella noche de noviembre, cuando ya no mantenían una relación de pareja, se lo encontró varias veces mientras salía con una amigas. En alguna de esas ocasiones intentó agredirla pero sus acompañantes se lo impidieron.3

Cuando ya se dirigía sola a casa él la estaba esperando. Según su relato, insistió en hablar y acabaron en casa del presunto agresor. Allí había más personas que, al ver que se volvía violento con su ex pareja, no intervinieron.

Sin mediar palabra la agredió físicamente con violencia en la cara y el resto del cuerpo con puñetazos, patadas y, hasta utilizando un cable. "Noté mucho dolor en las costillas y me tumbé en la cama. Después me desnudó y me agredió sexualmente vía anal", relató la joven a la Policía Nacional.  El hombre eyaculó encima de ella y después la limpió.

Cuatro meses "idílicos" pero luego todo cambió

al preguntarle por los meses de relación entre ambos, la chica explicó que, al inicio de la relación todo iba muy bien, pero a partir del cuarto mes su ex empezó agredirla siempre. En la mayoría de las ocasiones, el motivo eran los celos y siempre eran "tortazos".

"Al principio eran tortazos y luego ya también me cogía del pelo, me escupía, me daba puñetazos por el cuerpo...", se sinceraba ante los agentes. Tras cada agresión, pasaban unos días de calma y volvía a agredirle y cada vez con más violencia.

M.K. le decía en muchas ocasiones: "Si me denuncias te pegaré más fuerte, pero si encima voy a la cárcel, cuando salga te mataré". "Una vez me quitó la camiseta y me revisaba el cuello y la boca y seguidamente me bajo los pantalones quedándome desnuda. Me metió con violencia los dedos en la vagina y me dijo que si me había acostado con otro".

Para el fiscal de caso, el acusado, defendido por los abogados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, tiene una obsesión con la joven. Son muchos los episodio que se exponen en el caso en los que, ante la negativa de mantener relaciones, él le acusa de haber estado con otros.

En el juicio, que se celebra esta semana en la Audiencia Provincial de Zaragoza, el Ministerio Fiscal pide para M.K. una pena de 37 años de prisión y diez de alejamiento de la joven con imposibilidad de comunicarse con ella de cualquier manera, incluida el uso de terceras personas.

Una historia de violencia sexual y de toxicidad en una pareja muy joven que acaba en los juzgados con un acusado que será trasladado desde Zuera hasta Zaragoza por encontrarse preso desde que sucedieron los hechos y fue posteriormente detenido por la policía.

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