El aragonés que vive en Boltaña y triunfa en Madrid, Londres y Miami con sus lámparas de alabastro

Arán Lozano y Clara Campo son los dos artistas que conforman Amarist Studio, el estudio aragonés que crea piezas y luminarias de alabastro que triunfan en las principales ferias de arte del mundo.
Aran Lozano forma, junto a una de las lámparas creadas en el estudio / Amarist Studio
Aran Lozano forma, junto a una de las lámparas creadas en el estudio / Amarist Studio

Piezas a medio camino entre la escultura y el diseño creadas con alabastro y que triunfan en Madrid, Londres, Miami o Nueva York. Esa es la tarjeta de presentación de Amarist Studio, el estudio aragonés radicado en Boltaña y que está compuesto por Arán Lozano y por Clara Campo

Desde el estudio de Boltaña, Arán, boltañés de nacimiento, y Clara, barcelonesa de padre aragonés, han hecho bandera sobre cómo trabajar y crear lámparas y piezas escultóricas elaboradas en alabastro aragonés, siendo capaces de introducirlas en los circuitos artísticos internacionales.

DE BOLTAÑA A LAS PRINCIPALES FERIAS DE ARTE DEL MUNDO

Esta lámpara estuvo presente en el Madrid Design Festival / Amarist Studio
Esta lámpara estuvo presente en el Madrid Design Festival / Amarist Studio

En estos días, tal y como ha explicado a HOY ARAGÓN Arán Lozano, Amarist Studio tiene expuestas tres de sus piezas en la exposición central del Madrid Design Festival, 'La Línea Sueña', una muestra monográfica sobre iluminación que se puede ver en el centro Fernán Gómez de la capital española y que ha sido comisariada por Javier Riera, uno de los artistas que acaban de protagonizar el Festival Zaragoza Luce

La exposición del Madrid Design Festival es solo una gota dentro de la trayectoria de este estudio que se creó en Barcelona, la ciudad en la que vivían los artistas en 2016. En estos momentos su obra está presente en el circuito de las grandes ferias internacionales. 

El estudio aragonés está siendo representado por una galería holandesa, Priveekollektie, desde donde mueven sus obras en ferias de medio mundo, en ciudades como Miami, Dallas, Nueva York, Basilea o Londres. 

En Londres concretamente, acuden todos los meses de octubre a PAD, la icónica feria británica celebrada en el corazón de Mayfair. Allí, en el stand de la galería holandesa, Amarist expuso siete de sus obras creadas en alabastro, un material que se forma por sedimentación y evaporación con sulfato de calcio y agua, y que fue muy preciado por romanos y árabes para realizar pequeñas esculturas, vasos para perfumes y para hacer decoraciones. En Aragón, el alabastro se puede ver en las ventanas de los iglesias románicas, o en los retablos de templos como la Seo o el Pilar de Zaragoza. 

A las ferias a las que acude Amarist de mano de la galería holandesa que los representa, "acuden coleccionistas de arte y muchos interioristas que se dedican a proyectos de lujo. Quienes compran nuestras piezas, son el cliente final, personas que compran arte directamente, o interioristas que pueden encajar nuestras piezas en los proyectos en los que trabajan", explica Aran. 

EL ALABASTRO, CLAVE EN LA PRODUCCIÓN DE AMARIST STUDIO

Aragón es el mayor productor de alabastro del mundo, aunque la mayor parte de este material se exporta sin aportar valor añadido a nuestra Comunidad. Desde Amarist Studio llevan años trabajando para crear sus diseños en este material, traspasando los límites del diseño al crear piezas rompedoras y llenas de creatividad. 

"Como aragonés, el alabastro es un material muy próximo para mí, dada la cercanía a las canteras de donde se extrae. Este material ha estado siempre muy presente en nuestros trabajos. Al principio, de forma esporádica, pero en la colección actual, Aqua Fossil, es el material principal. Ya sea en lámparas, en espejos o en esculturas..."

Fue durante la pandemia, y mientras ambos estaban confinados en Barcelona, cuando hicieron las primeras piezas en este material. "La primera maqueta la hicimos en casa, en escayola primero, antes de reproducirla en alabastro":  Desde entonces, Clara y Arán han investigado de forma exhaustiva el alabastro, un material cuya traslucidez y ligereza visual sigue atrapando a los espectadores de estas piezas. 

Mediante la adición de resinas, Amarist Studio ha conseguido superar las limitaciones de este material, dando por superados los usos habituales para hacer placas, celosías o esculturas, dando un paso más allá para convertirlo en un elemento orgánico, plástico y moldeable con el que crear piezas y luminarias de grandes dimensiones, algo que por su naturaleza, no se podía hacer. 

EL PIRINEO, EL ORIGEN DE AMARIST

Arán Lozano  y  Clara Campo se conocieron en su pueblo natal, en los Pirineos, rodeados de naturaleza y artesanía. A medida que fueron creciendo y madurando, empezaron a compartir conceptos e ideas que dieron origen a su práctica creativa conjunta en Amarist, con un trabajo que difumina los límites entre el Arte Contemporáneo, el diseño y la artesanía, creando obras que son a la vez evocativas y funcionales.

El alabastro es clave en las creaciones de este estudio / Amarist Studio
El alabastro es clave en las creaciones de este estudio / Amarist Studio

 

En el caso de Arán, el hecho de convivir junto a su padre le ayudó a conocer el trabajo de otros artesanos y artistas de ámbitos tan diferentes como la cerámica, la pintura, la piedra o la forja, lo que le permitió aprender y respetar el trabajo artesano y el uso de materiales nobles. 

Esa pasión por la creatividad le llevó a convertirse en diseñador y a iniciar su formación en metodologías complementarias en diseño y a experimentar con nuevas tecnologías. Los deseos de emprender le surgieron a Aran en Zaragoza, donde estuvo primero en la incubadora para emprendedores de Zaragoza Activa.

Tras su paso por la capital aragonesa, y ya en Barcelona, Arán se juntó con su socia Clara, para formar Amarist Studio en 2016. En 2017 hicieron su primera exposición internacional en solitario, en Dubái. Y en 2018, la pareja fue incluida en la lista Forbes '30 under 30' Europa, en la que destacaban a los 30 jóvenes más influyentes en el ámbito del Arte y la Cultura en el año. Por esa época, Amarist Studio comenzó a trabajar con la galería holandesa que les representa. 

Desde entonces, su carrera ha sido meteórica. Tras el Covid, Arán se estableció definitivamente en Boltaña, mientras que Clara se trasladó a Nueva York. "Desarrollamos principalmente el trabajo en Boltaña, y también en la cantera de alabastro de Gelsa, aunque el taller de United Alabastre, la empresa, está en La Puebla de Híjar": El año pasado, Amarist celebró también su primera exposición en en Museo Pablo Serrano de Zaragoza, recabando la atención de la prensa nacional especializada en interiorismo y decoración. 

Exposición de Clara y Aran en el Museo Pablo Serrano de Zaragoza / Amarist Studio
Exposición de Clara y Aran en el Museo Pablo Serrano de Zaragoza / Amarist Studio

Con su asentamiento en Boltaña, Amarist apostó definitivamente por el medio rural aragonés, demostrando que es posible crear arte desde un pequeño pueblo del Pirineo. "Realmente, hay muchos grandes artistas que viven y trabajan en el medio rural, como Jaume Plena, que tiene su estudio en un pequeño pueblo de Lérida. De hecho, hay muchos casos así porque para crear, necesitas espacio y tranquilidad. En el lado contrario, hay grandes artistas que también necesitan estar en el epicentro de donde sucede todo, y viven en ciudades como Nueva York", señala Arán.

Para el cofundador de Amarist, "es importante estar en contacto con las ciudades grandes, porque te alimentan ese espíritu de superación. En capitales como Nueva York es donde está la máxima excelencia, ya que allí se celebran los grandes eventos y están las galerías y los artistas más importantes. Estar ahí te permite medirte en un escenario macro con respecto a otros. Si estás en tu pueblo, al final, el escenario con el que te mides en tu día a día es micro, aunque luego tu obra trasciende por las exposiciones y por las ferias a las que acudes, y entonces ahí si que puedes comparar. Pero está claro que el día a día en esas atmósferas te exprime más, porque al final el pueblo te puede relajar".

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