No desactivó sus datos móviles en Marruecos y cuando volvió: "37.000 euros quieren que..."

El episodio reabre una pregunta recurrente cada vez que llegan puentes o vacaciones.

Un viaje de vacaciones a Marruecos estuvo a punto de convertirse en una ruina para Dominique, un comerciante francés de Maules (Yvelines). A su regreso, encontró en el buzón una factura telefónica de 37.000 euros por consumo de datos en itinerancia. El motivo: olvidó desactivar los datos móviles fuera de la Unión Europea. Tras revisar el caso, Orange ha rectificado la cantidad y la ha dejado en 500 euros, alegando la antigüedad del cliente y su buena fe, según avanzó Le Parisien.

El episodio no es aislado. Cada cierto tiempo reaparecen historias similares que reabren el debate sobre el roaming y los límites de protección al usuario.

Roaming dentro y fuera de la UE

En la Unión Europea, el reglamento comunitario obliga a los operadores a ofrecer llamadas, SMS y datos al mismo precio que en el país de origen (el conocido “roam like at home”). Además, existen mecanismos de salvaguarda y topes al consumo involuntario.

Pero fuera de la UE —como Reino Unido tras el Brexit, Suiza, Turquía o Marruecos— esas protecciones no aplican y las tarifas pueden dispararse si el cliente no contrata un bono específico o desactiva la conexión de datos.

En el caso de Dominique, Orange sostiene que el teléfono recibió varios avisos de consumo elevado y de superación de límites. El cliente, por su parte, defendió en un primer momento la hipótesis de un hackeo o de un error de facturación, extremo que la operadora no respalda tras sus comprobaciones internas.

Lo cierto es que el historial de viajes del afectado jugó a su favor: en desplazamientos anteriores a Marruecos su factura nunca había superado los 140 euros, un patrón que ayudó a la compañía a aplicar una solución comercial. De los 37.000 euros inicialmente reclamados, la deuda quedó finalmente en 500 euros.

La itinerancia de datos, un eterno debate

El episodio reabre una pregunta recurrente cada vez que llegan puentes o vacaciones: ¿qué pasa con mi tarifa cuando salgo de la UE? La respuesta varía según el destino y la política del operador. En muchos países no comunitarios, la itinerancia de datos no está incluida y se tarifica a precio por mega o por paquetes locales, a menudo con importes muy superiores a los europeos.

Además, incluso con los datos móviles desactivados, hay aplicaciones que pueden activarse en segundo plano si el usuario no bloquea expresamente la itinerancia en el ajuste de “Datos móviles/Itinerancia”.

Marruecos, destino habitual para turistas europeos y viajeros de negocios, es uno de esos mercados en los que conviene preparar el móvil antes de cruzar el Estrecho.

Los operadores españoles y franceses ofrecen bonos internacionales y acuerdos con redes locales que abaratan drásticamente el precio por GB, pero requieren contratación previa o, como mínimo, activar un tope de gasto en roaming. La alternativa más extendida en los últimos años son las eSIM de datos (tarjetas virtuales) que se compran en apps especializadas y cargan un plan local por días o por gigas, sin necesidad de cambiar de número.

El caso también añade presión para mejorar la transparencia y la claridad de los avisos. Aunque las operadoras envían SMS automáticos al detectar que un terminal se conecta a redes no comunitarias, no siempre llega el mensaje en el momento en que el usuario más lo necesita —por ejemplo, al aterrizar— ni todos los clientes reconocen el riesgo que implica mantener encendida la itinerancia de datos fuera de la UE.

Asociaciones de consumidores reclaman desde hace tiempo topes automáticos universales y bloqueos por defecto en determinados destinos, que el abonado deba desactivar conscientemente si desea seguir navegando.

Orange, en este caso, ha optado por la vía de la mediación comercial, habitual cuando hay dudas razonables sobre el conocimiento del cliente o cuando el uso excesivo no parece deliberado.

La verdad sobre el consumo de datos fuera de la UE

Pero la letra pequeña permanece: fuera de la UE, el consumo de datos se cobra según tarifa vigente, y esas cifras pueden crecer de forma exponencial si el dispositivo sigue sincronizando fotos, copias de seguridad, mapas, vídeos o redes sociales con la conectividad en segundo plano.

El recordatorio vuelve a ser el mismo a inicio de cada temporada alta: antes de viajar, conviene consultar la política de roaming del operador, desactivar la itinerancia si no se va a contratar un bono, y, en su caso, activar un límite de gasto.

Para destinos como Marruecos, Turquía, Suiza o Reino Unido, la prevención puede marcar la diferencia entre una anécdota y un susto de cinco cifras. En el caso de Dominique, la historia terminó con una rebaja hasta 500 euros. No todos los viajeros, sin embargo, corren la misma suerte.

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