Muere María José Ardila tras un reto de engullir alcohol en una discoteca: sufrió un coma etílico

La Fiscalía investiga la situación, a los participantes y al propio local.

La muerte de María José Ardila, una joven colombiana de 23 años, ha abierto un intenso debate sobre los peligros de los retos virales con alcohol y la responsabilidad de los locales de ocio nocturno. La joven falleció el pasado jueves 30 de octubre, después de pasar cinco días ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos de una clínica del norte de la ciudad, a donde llegó en coma etílico tras participar en un desafío organizado en un bar de la ciudad de Cali, en Colombia.

Su padre, Andrés (o Adrián) Ardila, fue quien confirmó públicamente el fallecimiento y quien hoy lidera la exigencia de responsabilidades. “Mi hija falleció, la desconectaron ayer a la tarde. Estamos consternados en la clínica, esperando que venga Medicina Legal y tratando de estar lo más cerca de ella en su último momento”, declaró a El País.

La familia organizó un velatorio en memoria de la joven este sábado en el Parque de las Banderas, donde amigos, allegados y vecinos se reunieron para despedirla.

Una noche de fiesta que terminó en tragedia

María José estudiaba Ingeniería Agroindustrial en la Universidad de San Buenaventura de Cali. Era madre de un bebé de 10 meses y estaba casada con un hombre que reside en Estados Unidos, con quien planeaba reencontrarse a inicios de noviembre.

La madrugada del 25 de octubre, decidió salir a bailar con unas amigas a la discoteca Sagsa Bar, en Cali. Una vez allí, aceptó participar en un reto propuesto por el local: consumir, en muy poco tiempo, varias bebidas alcohólicas distintas a cambio de un premio económico de 1.500.000 pesos colombianos. Según su padre, su intención era ganar ese dinero para ayudar a una amiga que atravesaba dificultades económicas.

Parte de lo ocurrido quedó registrado en vídeos que han circulado por redes sociales y medios locales. En las imágenes se ve a la joven bebiendo de forma apresurada diferentes tipos de alcohol. En un momento, se la escucha decir que uno de los tragos “está horrible”, antes de que el vídeo se corte y, según el relato de la familia, se desencadene el colapso.

De acuerdo con la versión de su padre, tras perder el conocimiento se le habría inducido el vómito, lo que provocó una broncoaspiración. La joven habría pasado cerca de 17 minutos sin respirar, sin que el local lograra darle una atención sanitaria adecuada. Fueron sus amigas quienes consiguieron un vehículo para trasladarla de urgencia a una clínica del norte de la ciudad.

“Cuando yo llego a la UCI, encuentro que la han revivido tres veces. Vi morir a mi hija tres veces”, relató el padre en declaraciones a medios colombianos. Los médicos lograron estabilizarla esa primera noche, pero el daño cerebral era ya muy grave. Cinco días después, y ante la irreversibilidad del cuadro clínico, la familia fue informada de la decisión médica de desconectarla del soporte vital.

El diagnóstico: coma etílico y daño cerebral severo

El padre de la joven confirmó en una entrevista en la radio colombiana Blu que el diagnóstico inicial fue de coma etílico. La ingesta masiva y rápida de alcohol habría desencadenado un fallo general que, sumado a la broncoaspiración, privó al cerebro de oxígeno durante un tiempo prolongado.

La joven permaneció totalmente entubada en la UCI hasta su fallecimiento. Su muerte ha reabierto el debate sobre los límites del ocio nocturno, el consumo abusivo de alcohol entre jóvenes y el papel de los locales en la prevención de este tipo de situaciones.

¿Responsabilidad del bar? La Fiscalía abre una investigación

El caso ya está en manos de la Fiscalía General de la Nación de Colombia, que ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de María José y determinar si existió algún tipo de responsabilidad penal por parte del establecimiento.

La investigación incluye la revisión de vídeos de seguridad y grabaciones difundidas en redes sociales, las declaraciones de testigos, amigas de la joven y trabajadores del local, un análisis del tipo y la cantidad de alcohol consumido, la comprobación de si el bar contaba con protocolos de emergencia, personal médico o ambulancia de apoyo, pese a organizar un reto de consumo de alcohol y el estudio toxicológico y forense por parte del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para determinar la causa exacta de la muerte y descartar, entre otras cosas, la posible presencia de sustancias adulteradas.

El padre de la víctima ha sido especialmente crítico con Sagsa Bar. Asegura que el local no estaba preparado para responder a una emergencia de esta gravedad. “No tenían un paramédico, una ambulancia lista, con un reto de esta categoría, en una discoteca que se supone es de lo mejor que hay en Cali”, denunció.

También ha sugerido que alguno de los tragos podría haber estado adulterado, basándose en lo que se oye en los vídeos: “En algún momento dice: ‘¿Este trago qué es? Esto me supo inmundo’”, afirmó.

Hasta el momento, el local solo ha emitido un comunicado expresando su pesar por lo ocurrido y lamentando el fallecimiento, pero sin asumir responsabilidades ni dar detalles sobre los protocolos activados esa noche.

Un reto viral con consecuencias mortales

El caso de María José Ardila se suma a una larga serie de tragedias vinculadas a retos virales y pruebas peligrosas asociadas al consumo de alcohol u otras conductas de riesgo. Aunque el desafío se organizó dentro de una discoteca física, su lógica responde al mismo patrón: consumo extremo, presión social, grabación en vídeo y difusión posterior en redes.

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