Zaragoza para millennials: cuando llegaban las giras mundiales con Michael Jackson o los Rolling
Zaragoza siempre ha tenido movida musical. No hay duda de eso... La capital aragonesa ha sido tradicionalmente ciudad de locales de conciertos y bandas que ha dado grandes alegrías al panorama musical, desde Eva Amaral a Enrique Bunbury y Héroes del Silencio, pasando por Niños del Brasil, Los Peces, Santiago Auserón o Kase.O.
Y en tiempos, Zaragoza también era una ciudad que estaba en el circuito de los grandes grupos y cantantes internacionales. Los que vivimos esa época, estábamos orgullosos de que Zaragoza acogiera conciertos de grupos de fama mundial que no paraban en ciudades más grandes como Madrid o Valencia.
DESDE LOS ROLLING STONES A DIRE STRAITS
A fecha de hoy, parece un sueño. Pero a finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI, por los escenarios zaragozanos pasaron algunos de los grupos más destacados del panorama musical. En el estadio de La Romareda, los Dire Straits reunieron a más de 40.000 personas en 1992. Michael Jackson atrajo a 45.000 espectadores el 24 de septiembre de ese año.
Y Gloria Estefan reunión a 40.000 personas el 20 de octubre de ese mismo año. Era un no parar. Zaragoza, junto con Barcelona, eran las dos grandes ciudades de referencia a la hora de programar grandes conciertos internacionales. En el 99, Bruce Springsteen también tocó en el estadio municipal ante 33.000 personas. En 2004, Metallica congregó a 32.000 personas en el campo de fútbol, en el único concierto que dio en España. Algo, impensable a fecha de hoy.
Entre los artistas patrios que llenaron la campo de fútbol municipal, años antes, en 1983, Miguel Ríos actuó ante 45.000, mientras que en 1983 Mecano reunión a 40.000 espectadores, y en 2007, Héroes del Silencio llenó el estadio con 44.000 seguidores.
Junto a La Romareda el otro gran espacio para celebrar macro conciertos fue la Feria de Muestras. Los míticos Rolling Stones atrajeron a más de 40.000 personas dentro de la gira 40 Licks World Tour 2003. Y el 25 de julio de 2009, Zaragoza acogió el que fue el último gran concierto de esa época, con las más de 30.000 personas que acudieron para disfrutar de Madonna, la gran diva del pop.
En 1989 actuó en el Palacio de los Deportes el británico Elton John, mientras que por el Pabellón Príncipe Felipe pasaron grupos como la banda de rock británica Oasis en 1997, los Backstreet Boys en 1999, o Tom Jones, en 2001. Lenny Kravitz dio un concierto en la plaza de Toros de Zaragoza en 2009, donde antes ya habían tocado Aerosmith en 1994, y Kiss en 1997.
Esas grandes estrellas formaban parte de la programación de las Fiestas del Pilar, como cuando Depeche Mode tocó en el Pabellón Príncipe Felipe en octubre de 1998, o como cuando Tina Turner hizo estallar La Romareda en los Pilares de 1990.
MICHAEL JACSON, EL GRAN SHOW
Evidentemente, para los fans de cada grupo, la visita de sus ídolos fueron lo más. Pero a nivel social y mediático, sin duda el gran protagonista de esa época de grandes conciertos fue la visita del norteamericano Michael Jackson.
Su visita movió mares de gentes tanto en el concierto como fuera de él, revolucionando la ciudad en un momento en el que las redes sociales no estaban ni se las esperaba. Por las calles de la ciudad era fácil ver a imitadores cantando y bailando sus coreografías.
Las entradas al concierto costaron 5.500 pesetas de las de entonces, y a La Romareda llegó gente de toda España, con famosos como la infanta Elena incluida, Penélope Cruz, Joaquín Cortés... Tampoco faltaron la alcaldesa de la ciudad, Luisa Fernanda Rudi, y el presidente de la Diputación General de Aragón, Santiago Lanzuela, ni los más de 300 medios nacionales e internacionales acreditados.
Juan Bolea, exconcejal de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, fue el gran artífice de que el rey del pop, entre otros muchos artistas de talla internacional llegaran a la capital aragonesa. En el caso de Jackson, llegó tras una dura negociación y con el pago de un millón de dólares.
El contrato de Michael Jackson fue una negociación muy dura. Fue un contrato de 150 folios que hubo que analizar y estudiar a fondo. Alcanzamos un acuerdo para pagarle al artista un millón redondo de dólares. Llegó a Zaragoza en un avión ruso junto con casi 300 personas, incluyendo a su familia, su enfermera y su abogado. Ya en el aeropuerto, 500 fans recibieron a Jackson.
El artista se alojó en el Hotel Boston, el más moderno de la época. Y llegó a subirse a la azotea del hotel sentándose con los pies al vacío para saludar a sus fans, mientras a pie de calle se desataba la locura entre las decenas de personas allí congregadas. En aquel momento, se rumoreaba si el que se subió a la azotea era Jackson, o si era un doble.
En los tres días que el cantante estuvo en la ciudad, visito lugares como la zona de pediatría del Hospital Clínico, y el centro comercial Agusta, entonces, en pleno apogeo y repleto de tiendas. Allí, compró su propio disco, y varios de James Brown. Toda una revolución, de la que todavía se acuerdan muchos de los fans del cantante.

