Dos tercios de las viviendas en Aragón no cuentan con aislamiento térmico

El envejecimiento del parque inmobiliario de Aragón tiene un impacto significativo en el consumo energético, afectando directamente la salud de sus habitantes.

El parque de viviendas de Aragón está envejecido / HA
El parque de viviendas de Aragón está envejecido / HA

Las casas no son para siempre y, pasados los años, empiezan sus achaques. En este aspecto, España cuenta con un parque de viviendas envejecido, algo que en Aragón ocurre todavía con mayor intensidad. Y esta situación tiene consecuencias directas en distintos aspectos, siendo el aislamiento térmico uno de los principales problemas.

En concreto, según pone de manifiesto el reciente estudio 'El Estado de los Edificios de Aragón', publicado por el Observatorio de la Rehabilitación y la Vivienda de Aragón, el año promedio de construcción de los edificios de la Comunidad se remonta a 1978, es decir, son más antiguos que la media española, que se sitúa en 1983. Solo Cataluña, País Vasco, Cantabria, Madrid, Asturias y Baleares registran cifras peores.

Esto tiene una incidencia directa en el aislamiento térmico de las viviendas. El 63,9% de las construcciones son anteriores a 1981, lo que significa que también lo son de la normativa que establecía en aquella época los crierios de aislamiento térmico. Según el informe, este panorama pone de manifiesto la "necesidad urgente" de abordar la rehabilitación de estos inmuebles,con el fin de mejorar su comportamiento térmico, reducir el consumo de energía y contribuir a la sostenibilidad ambiental y económica.

Si un edificio no está aislado, necesita mucha más energía para mantener el hogar en una temperatura confortable, dado que no hacerlo puede incluso tener afecciones negativas sobre la salud. A este respecto, las nuevas edificaciones que se construyen hoy en día, normalmente equipadas con sistemas de aerotermia e incluso suelo radiante y refrigerante, disponen de un consumo energético muy inferior, al ser mucho más eficientes.

Pero el hecho de contar con un parque de viviendas envejecido tiene otras complicaciones. Como ya informaba HOY ARAGÓN hace unos meses, la mayor parte de viviendas tiene un problema grave de sequedad del aire, que se agrava en invierno y puede provocar afecciones en el sistema respiratorio, los ojos y la piel.

Parte de este problema se debe a que, en el caso concreto de Zaragoza, la climatología no favorece. Pero, del mismo modo, los buenos aislamientos, unidos a los sistemas actuales de climatización, permiten no excederse en la calefacción, lo que provoca que el aire, ya de por sí seco, se reseque todavía más.

Aragón, en línea similar a lo que ocurre en el resto de España, cuenta con un 79,01 % de los edificios calificado energéticamente dentro de las tres categorías menos eficientes (E, F y G). Esto pone de manifiesto, tal como indica el estudio, la necesidad de mejorar la eficiencia energética de las edificaciones en la Comunidad.

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