Dos casos de chikungunya en Zaragoza en una semana: qué es este virus y por qué preocupa en Europa
Zaragoza ha registrado dos casos de chikungunya durante la semana del 16 al 22 de marzo de 2026, según los datos del Boletín Epidemiológico. Se trata de una enfermedad considerada de baja incidencia en España, pero cuya presencia vuelve a situar en el foco el avance de virus tropicales en Europa y el papel de los mosquitos como vectores de transmisión.
El chikungunya es una enfermedad vírica transmitida por la picadura de mosquitos infectados, principalmente el Aedes albopictus, conocido como mosquito tigre. No se transmite directamente de persona a persona, pero sí puede propagarse cuando un mosquito pica a una persona infectada y posteriormente a otra sana.
Los síntomas suelen aparecer entre dos y doce días después de la picadura e incluyen fiebre alta, dolor articular intenso (que puede llegar a ser incapacitante), dolores musculares y erupciones cutáneas. En algunos casos, las molestias articulares pueden prolongarse durante meses, lo que convierte a esta enfermedad en especialmente incapacitante pese a su baja mortalidad.
Casos en España: entre lo importado y el riesgo local
En España, la mayoría de los casos detectados históricamente han sido importados, es decir, vinculados a viajes a zonas donde el virus es endémico. En 2024, por ejemplo, se notificaron decenas de casos de este tipo sin transmisión sostenida en el territorio nacional.
Sin embargo, la situación está cambiando progresivamente. La presencia consolidada del mosquito tigre en amplias zonas del país y el aumento de las temperaturas están ampliando el periodo de riesgo de transmisión. Según estudios recientes, el virus podría circular durante varios meses al año en el sur de Europa, incluyendo España.
Además, ya se han registrado episodios de transmisión local en países cercanos como Francia o Italia, e incluso casos puntuales en áreas fronterizas, lo que refuerza la vigilancia epidemiológica en comunidades como Aragón.
El cambio climático y la globalización
Expertos en salud pública coinciden en señalar dos factores en la expansión del chikungunya, que son el cambio climático y la globalización. El aumento de las temperaturas favorece la supervivencia y expansión del mosquito vector, mientras que los viajes internacionales facilitan la llegada de casos importados.
De hecho, investigaciones recientes apuntan a que el virus puede transmitirse a temperaturas más bajas de lo que se pensaba, lo que amplía su potencial geográfico en Europa.
A nivel global, la circulación del virus sigue siendo elevada, con cientos de miles de casos registrados en distintos continentes, lo que incrementa el riesgo de introducción en países como España.
Vigilancia y prevención
Aunque el riesgo de grandes brotes en España se considera bajo, las autoridades sanitarias mantienen sistemas de vigilancia activa. El periodo en el que una persona infectada puede transmitir el virus a un mosquito es limitado, de aproximadamente una semana, lo que reduce la probabilidad de propagación si se detectan los casos a tiempo.
Las medidas de prevención se centran principalmente en evitar las picaduras de mosquito y en el control de estos insectos, especialmente en zonas con agua estancada donde se reproducen.


