Lo que fue La Matilde tiene sustituto en Zaragoza: se llama humo
Uno de los locales que marcó una etapa en la historia de la gastronomía zaragozana fue La Matilde, un restaurante emblemático que durante años se mantuvo como un referente de calidad y elegancia en la capital aragonesa. Sin embargo, como todo en la vida, los ciclos se cierran para dar paso a nuevas aventuras. La historia de La Matilde llegaba a su fin, pero su legado se ha transforma, dando lugar a un nuevo concepto que promete cautivar tanto a los amantes de la cocina tradicional como a los más aventureros: Humo Steakhouse.
Ubicado en el mismo espacio que durante décadas ocupó La Matilde, en la calle Predicadores 7, en pleno corazón del barrio de San Pablo, Humo Steakhouse se presenta como una propuesta distinta, que apuesta por una cocina donde el fuego y el humo son los protagonistas indiscutibles. Este nuevo restaurante, que abrirá sus puertas el próximo 10 de abril, no solo quiere ofrecer un lugar donde comer, sino crear una experiencia sensorial completa para sus visitantes.
Desde el primer momento, el concepto de Humo se distingue por su respeto al producto y su apuesta por la cocina a la brasa. Los cortes de carne seleccionados, como el entrecot, las chuletas de lomo bajo y los chuletones, son preparados con precisión y amor por la materia prima, buscando resaltar los sabores naturales a través del ahumado y las brasas. Pero Humo no se limita a la carne. Su carta también incluye arroces, guarniciones y platos que, aunque diferentes, comparten un mismo denominador común: la presencia del fuego y el sabor profundo que este proporciona.
Una propuesta que cautiva todos los sentidos
Además de la cocina, el interior de Humo se ha concebido como un espacio pensado para activar todos los sentidos de sus comensales. El diseño del local combina elementos selváticos con una estética contemporánea, creando un ambiente cálido y sofisticado. Desde los papeles pintados con motivos tropicales hasta las lámparas doradas en forma de animales, cada detalle está cuidadosamente elegido para ofrecer una atmósfera única y atractiva. Las sillas y bancos de terciopelo, junto con la iluminación tenue, refuerzan esa sensación de confort y exclusividad, invitando a los comensales a disfrutar de la experiencia sin prisas, en un espacio que se aleja de la estética convencional de los restaurantes tradicionales.
El barrio de San Pablo, una de las zonas más emblemáticas de Zaragoza, también se beneficia de esta nueva apuesta gastronómica. Humo no solo busca destacar en la gastronomía, sino también convertirse en un motor de transformación para el barrio. Y lo hace en una ubicación privilegiada, a tan solo unos minutos de puntos icónicos como la Basílica del Pilar, el Mercado Central y las murallas romanas.


