PP y VOX encargan a una consultora el diseño técnico de la nueva ZBE de Zaragoza
El Gobierno municipal de Zaragoza, liderado por el PP, y VOX han acordado encargar a una consultora especializada la definición técnica de la futura Zona de Bajas Emisiones (ZBE), en el marco del pacto presupuestario entre ambas formaciones para 2026. El objetivo es vincular su aplicación a la calidad real del aire en la ciudad y adaptar la normativa a sus características, sin poner en riesgo las ayudas estatales.
La concejal delegada de Medio Ambiente, Tatiana Gaudes, y la portavoz de VOX, Eva Torres, han mantenido este martes una reunión de trabajo para analizar los avances en la modificación de la ordenanza. Ambas han coincidido en la necesidad de introducir un enfoque más técnico que permita ajustar la ZBE a la realidad de Zaragoza.
El Ayuntamiento ha iniciado ya la colaboración con una asistencia técnica que elaborará un informe clave para el rediseño del modelo. Este estudio deberá determinar cómo medir la calidad del aire, qué sistemas emplear —como estaciones fijas o unidades móviles—, su ubicación y el coste asociado.
Además, la consultora analizará los datos de contaminación de todo el año 2025 para establecer valores objetivos que sirvan de base a la futura ordenanza. “Necesitamos un análisis riguroso para poder fijar parámetros claros que vinculen la activación de la ZBE a la calidad del aire”, ha explicado Gaudes.
El informe estará listo previsiblemente en el plazo de un mes. A partir de ahí, el Ayuntamiento definirá el nuevo marco normativo, que mantendrá la delimitación actual de la zona pero introducirá cambios clave en su funcionamiento.
ACTIVACIÓN SEGÚN NIVELES DE CONTAMINACIÓN
La principal novedad será que la ZBE no tendrá un régimen sancionador permanente, sino que este se activará únicamente en episodios de alta contaminación. Es decir, el acceso y las restricciones dependerán de los niveles de calidad del aire registrados en cada momento.
Desde el Gobierno municipal defienden que este modelo permitirá mejorar la salud pública sin generar restricciones innecesarias en una ciudad como Zaragoza, cuya situación ambiental consideran diferente a la de grandes capitales con mayor contaminación o condiciones orográficas más complejas.
Vox ha insistido en que uno de sus objetivos es evitar que la ZBE genere desigualdades entre ciudadanos. “No queremos que se discrimine a quienes no pueden permitirse cambiar de vehículo o no tienen etiqueta ambiental”, ha señalado Eva Torres, quien ha cifrado entre 40.000 y 50.000 los vehículos que podrían verse afectados por las restricciones.
En esta línea, ambas formaciones defienden una ordenanza que no limite el acceso al centro de forma generalizada, sino que actúe únicamente cuando los niveles de contaminación lo justifiquen.
PLAZOS Y PRÓXIMOS PASOS
Una vez recibido el informe técnico, el Ayuntamiento iniciará la tramitación de la modificación de la ordenanza, un proceso que podría prolongarse unos tres meses. Aunque no hay fechas cerradas, el Gobierno municipal no descarta que los cambios puedan estar definidos en los próximos meses.
Por ahora, el encargo a la consultora se encuentra en una fase preliminar y no requerirá una gran inversión, ya que no ha sido necesario abrir un proceso de licitación pública.


