Sánchez propone construir vivienda pública en las piscinas ya construidas de La Cartuja
El Ayuntamiento de Zaragoza denuncia que la oferta de suelos de la SAREB incluye una parcela donde ya están las piscinas municipales y otros terrenos rurales o sin desarrollar.”
El Gobierno de Zaragoza ha cargado con dureza contra la oferta de suelos remitida por la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB) para construir vivienda pública en la ciudad. El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha calificado la propuesta como “un insulto a la inteligencia de los zaragozanos”.
Según ha explicado, entre los terrenos que el Gobierno central propone vender al Ayuntamiento se encuentra incluso una parcela donde ya están construidas las piscinas municipales de La Cartuja, inauguradas en 1982. Serrano ha considerado este hecho “incomprensible y casi ofensivo”, ya que, según los informes técnicos municipales, ese suelo debería pasar gratuitamente a manos del Ayuntamiento mediante cesión obligatoria en el proceso urbanístico correspondiente.
UNA PARCELA CON PISCINAS YA CONSTRUIDAS
La oferta remitida por la SAREB el pasado 3 de marzo incluye cinco parcelas situadas en el barrio rural de La Cartuja por un importe global de 319.950 euros. Entre ellas figura un suelo por el que se propone que el Ayuntamiento pague 20.000 euros pese a que ya alberga un equipamiento público: las piscinas municipales.
Los técnicos municipales subrayan que esa parcela ya está destinada a uso dotacional y que, además, su propiedad íntegra debería obtenerse gratuitamente mediante el correspondiente proyecto de reparcelación. Es decir, el Consistorio no tendría que comprarla.
“Es incomprensible que se nos ofrezca comprar un suelo que ya está ocupado por unas piscinas municipales y cuya cesión, además, debe ser obligatoria y gratuita”, han señalado desde el área de Urbanismo tras analizar la documentación enviada.
PARCELAS RÚSTICAS
El Ayuntamiento también cuestiona la utilidad del resto de suelos incluidos en la propuesta. Según el informe del Servicio de Suelo y Vivienda, ninguna de las parcelas puede considerarse actualmente apta para construir vivienda pública.
Una de ellas está clasificada como suelo no urbanizable de especial protección, con parte del terreno destinado a zona verde y viario público. Otras dos se encuentran en situación básica rural y se utilizan como tierras arables o improductivas. En una de ellas, además, discurre parte de la red de colectores de la carretera de Castellón.
La quinta parcela tampoco cuenta con proyecto de reparcelación aprobado y se destina actualmente a pastos y matorral. A todo ello se suma que la SAREB no posee la totalidad de la propiedad de los terrenos: en todos los casos ofrece únicamente porcentajes de copropiedad que oscilan entre el 6,58% y el 35,6%.
Según los funcionarios municipales, esta situación impediría el uso directo de los suelos y obligaría al Ayuntamiento a negociar con otros propietarios y a asumir largos procesos administrativos antes de poder desarrollar cualquier promoción.
Víctor Serrano ha lamentado que, mientras se ofrecen estos terrenos con múltiples limitaciones, el Estado mantiene en cartera otros suelos en Zaragoza con capacidad real para desarrollar vivienda pública.
Entre ellos ha citado los terrenos de la antigua Aceralia, en el barrio del Rabal, donde la SAREB tendría capacidad para impulsar alrededor de 440 viviendas. También ha señalado otros desarrollos en la Z-30 y en La Jota con potencial para más de 500 viviendas.
“Es incomprensible que esos suelos estratégicos permanezcan en el cajón mientras se nos ofrecen unas migajas que ni son plenamente propiedad de la SAREB ni pueden desarrollarse en buena parte”, ha criticado.
El Gobierno de Zaragoza considera que la propuesta enviada por la SAREB no responde a la urgencia de la crisis de vivienda y ha exigido que se retire para iniciar una negociación “con rigor”.
“Zaragoza ha demostrado voluntad para construir vivienda pública, pero necesitamos que el Estado reme a favor”, ha afirmado Serrano. “No vamos a permitir que se convierta a la ciudad en el vertedero de activos tóxicos de la SAREB mientras se retienen los suelos que realmente permitirían edificar viviendas de forma rápida y asequible”.

