El dolor de cabeza de Vox en Zaragoza: los candidatos a cubrir el escaño de Julio Calvo reniegan de Abascal

Marisa Gaspar, siguiente en la lista tras Julio Calvo, está desligada del partido y ha publicado que Abascal "vive de la soflama" y que Nolasco es "un traidor".
El Comité Ejecutivo de Vox, el máximo órgano del partido de Santiago Abascal en Zaragoza / Vox
El Comité Ejecutivo de Vox, el máximo órgano del partido de Santiago Abascal en Zaragoza / Vox

La jubilación de Julio Calvo, portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza, se hará oficial este martes 3 de marzo en un pleno extraordinario. El veterinario de 71 años cierra así una etapa política que arrancó mucho antes de su llegada a la formación de Abascal —fue concejal del PP en la Corporación 2011-2015— y que ahora concluye tras dos legislaturas más como portavoz de Vox. Su salida es tranquila y ordenada. Lo que viene después, no tanto.

El reglamento municipal obliga a cubrir el escaño vacante siguiendo el orden de la lista electoral de las municipales de 2023. Y ahí empieza el problema para Vox: los dos primeros candidatos llamados a ocupar ese escaño tienen un historial que, en distintas formas, genera una incomodidad considerable para la dirección nacional del partido.

En un momento en que Vox acaba de doblar su representación en las Cortes de Aragón y negocia su entrada en el Gobierno autonómico, el partido se enfrenta a un dilema de imagen que no esperaba tener que gestionar desde el Ayuntamiento de la capital aragonesa.

Marisa Gaspar, la primera opción: "Abascal no quiere trabajar, vive del mitin"

La número cinco de la lista municipal de Vox en 2023 es Marisa Gaspar, terapeuta ocupacional actualmente desligada del partido. Es la primera llamada a ocupar el escaño de Calvo, y su perfil público es, cuanto menos, explosivo para una formación que presume de disciplina interna.

En su Facebook, Gaspar lleva meses comentando con frecuencia noticias sobre Vox, y sus críticas a la dirección nacional son directas, reiteradas y sin matices. Sobre Santiago Abascal escribió, a raíz de un vídeo del secretario general en un mitin: "No quiere trabajar, vive del mitin, de la soflama y del titular mensual. No quiere construir una alternativa política real". Una frase que, en boca de quien podría convertirse en concejala de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza, tiene una carga política difícil de gestionar.

Sus críticas no se limitan a Abascal. Cuando se publicó una noticia sobre la expresidenta de Vox en Teruel tachando a Alejandro Nolasco de "traidor", Gaspar se identificó abiertamente con ese relato: "¿Cuántos nos hemos sentido así en Vox? Comparto cada una de las afirmaciones que hace esta mujer. Los que hemos estado dentro sabemos que el diagnóstico lo clava". También respaldó los reproches de Javier Ortega Smith a la dirección por "mentira, tergiversación y manipulación", con un simple y contundente: "Y este es el verdadero Vox".

Sus ironías alcanzan además a los cuadros aragoneses del partido. Sobre los audios internos en los que se escuchaba a dirigentes autonómicos cuestionar a Abascal —adelantados por HOY ARAGÓN— comentó: "Otro de los grandes currículums fichados por el equipo de cazatalentos de Méndez Monasterio, jajaja, qué ojo tienen".

Para añadir más tensión al asunto, Gaspar ha dicho que lo consultará con su familia y su entorno laboral, pero no descarta renunciar.

Adrián Sarasa, la segunda opción: alineado con Espinosa de los Monteros

Si Gaspar declina, el turno pasa a Adrián Sarasa, cuyo perfil es distinto pero igualmente incómodo para la dirección actual. Sarasa está identificado con la corriente más próxima a Iván Espinosa de los Monteros, cofundador del partido que abandonó Vox en 2019 en medio de tensiones con Abascal y que representa una línea más liberal y menos identitaria que la que ha acabado imponiéndose en la formación. Actualmente, Sarasa es uno de los portavoces en Zaragoza de Atenea, el think tank que impulsa Espinosa de los Monteros.

La fractura entre ambas almas de Vox existe en Zaragoza en forma de lealtades y posicionamientos internos. Que uno de sus concejales en la capital aragonesa pertenezca a esa corriente sería, para Bambú -la sede nacional de Vox, una señal de debilidad en uno de sus bastiones municipales más visibles, justo cuando el partido necesita proyectar unidad de cara a las próximas municipales.

La única posibilidad sin ruido: Adame

Solo si tanto Gaspar como Sarasa rechazan el acta, el escaño recaería en Óscar Manuel Adame, coordinador del grupo municipal y el perfil más alineado con la dirección nacional. El candidato sin polémica. Pero llegar a él implica que las dos personas con más derecho al escaño habrán tenido que renunciar expresamente, lo que también contaría su propia historia sobre el estado interno de Vox en Zaragoza.

La portavocía del grupo municipal pasará a Eva Torres, actual portavoz adjunta, economista con 30 años de experiencia en banca y número dos de la lista en 2023. Ese relevo es el único movimiento ordenado de todo el proceso.

Lo demás es incertidumbre. Si Gaspar acepta, Vox incorpora a una edil que ha cuestionado públicamente a su secretario general. Si rechaza y Sarasa tampoco quiere, la imagen de debilidad organizativa en la capital aragonesa llega en el peor momento: con el partido negociando gobierno en Aragón, con 14 diputados recién estrenados en las Cortes y con la precampaña municipal de 2027 ya en el horizonte.

Julio Calvo se va en orden y forma. El dolor de cabeza es lo que deja detrás.

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