Zaragoza da luz verde al proyecto de El Portillo para transformar su mayor “cicatriz urbana” por 33,8M
El Gobierno de Zaragoza ha aprobado el proyecto de urbanización de El Portillo, una actuación largamente esperada que afectará a 110.000 metros cuadrados del área de desarrollo y que cuenta con un presupuesto de 33,8 millones de euros. El plazo previsto de ejecución es de 14 meses. El consejero municipal de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, destacó que este es “un paso en firme para dar solución a la mayor cicatriz urbana de nuestra ciudad, que separa los distritos Centro y Delicias, y que lleva más de dos décadas paralizada”. El proyecto está impulsado por la sociedad pública Zaragoza Alta Velocidad, integrada por el Gobierno de España con un 50 por ciento, el Gobierno de Aragón con un 25 por ciento y el Ayuntamiento de la ciudad con el 25 por ciento restante.
El ámbito de actuación comprende el espacio delimitado por las calles Escoriaza y Fabro al oeste, la avenida de Anselmo Clavé al este, la calle San José María Escrivá de Balaguer al norte, la rotonda de la Ciudadanía al noroeste y la glorieta de los Zagríes al sur.
UN PARQUE DE 9 HECTÁREAS, EL TERCERO MÁS GRANDE DE ZARAGOZA
El corazón de la transformación será la creación de un gran parque de 9 hectáreas, que se convertirá en el tercero más grande de Zaragoza, solo por detrás del Parque del Agua Luis Buñuel y el Parque Grande José Antonio Labordeta. La alcaldesa Natalia Chueca subrayó la magnitud del proyecto al afirmar que “vamos a tener una zona verde para todos los ciudadanos cuyo tamaño será casi cinco veces mayor que la plaza de Los Sitios, tres veces más grande que la plaza del Pilar y el doble de la pastilla de terreno del nuevo estadio de La Romareda”.
El proyecto también contempla una profunda transformación de las vías que rodean este espacio. La calle Escoriaza y Fabro, que en la actualidad cuenta con un único carril, se convertirá en una avenida de tres carriles en sentido sur con amplias aceras comparables a las del Paseo de la Independencia, lo que permitirá conectar la glorieta de la Ciudadanía con la avenida de Goya. En la avenida de Anselmo Clavé se proyecta una doble calzada de tres carriles más un cuarto destinado a giros a la izquierda en la calle General Mayandía, además de una reordenación de la glorieta de los Zagríes, que reducirá el espacio para el tráfico rodado y dará prioridad a grandes aceras peatonales en ambas márgenes. La calle San José María Escrivá de Balaguer mantendrá su configuración actual.
CIFRAS DE UNA TRANSFORMACIÓN HISTÓRICA
En total, el proyecto prevé la creación de 48.800 metros cuadrados de superficies verdes netas, la plantación de 703 árboles —de los que 548 serán de nueva incorporación— y 50.000 arbustos, además de 19.233 metros cuadrados de zonas ajardinadas. Habrá cuatro áreas de juegos infantiles, otras cuatro destinadas al deporte, seis espacios de descanso y una zona de esparcimiento canino. También se habilitarán 1,4 kilómetros de carril bici y amplios paseos peatonales.
En el apartado de infraestructuras, se asfaltarán 38.500 metros cuadrados, se pavimentarán 34.300 metros cuadrados de aceras, se renovarán tres kilómetros de colectores y se instalarán 820 metros lineales de nuevas tuberías de abastecimiento. El 27 por ciento del espacio se dedicará a islas verdes.
UNA APUESTA URBANA, SOCIAL Y MEDIOAMBIENTAL
Este ambicioso plan urbanístico, diseñado por los ingenieros de caminos Joaquín Bernad y José Manuel Almarza junto a los arquitectos Joaquín Sicilia y Pablo de la Cal, supone una apuesta por redefinir la conexión entre dos distritos históricos de Zaragoza. La actuación no solo recupera un terreno degradado durante décadas, sino que también busca mejorar la movilidad, incrementar los espacios peatonales y crear un pulmón verde que cambiará la fisonomía de la ciudad.
El Portillo dejará de ser la gran herida urbana de Zaragoza para convertirse en uno de los proyectos de regeneración más ambiciosos y esperados de los últimos años, un espacio verde y social pensado para integrar, conectar y transformar la vida de la ciudad.

