De la mano de Berasategui al éxito en el Pirineo: la historia de Casa Arcas

Ainhoa Lozano y David Beltrán, formados junto a Martín Berasategui, firman una propuesta culinaria que ha convertido este rincón de Huesca en un imprescindible para los amantes del buen comer.
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De la mano de Berasategui al éxito en el Pirineo: la historia de Casa Arcas

En el corazón del Pirineo aragonés, en el kilómetro 51 de la A-139, se alza uno de esos lugares que combinan lo mejor del territorio: paisaje, calma y una gastronomía capaz de emocionar. Hotel Restaurante Casa Arcas, con una valoración sobresaliente de 4,7 estrellas y más de 500 reseñas, se ha consolidado como uno de los destinos gastronómicos más interesantes del Alto Aragón. Y no solo por su privilegiado entorno, sino por el proyecto culinario que lideran Ainhoa Lozano y David Beltrán, una pareja que ha llevado la profesionalidad aprendida junto al maestro Martín Berasategui a una cocina propia, íntima y de sabor profundo.

La Guía Michelin ya ha puesto sus ojos en ellos, destacando “la pasión y la entrega” con la que dirigen este espacio donde cada plato se convierte en un pequeño viaje. Y precisamente de viajes —gastronómicos— va la propuesta de Casa Arcas, articulada a través de tres menús que buscan adaptarse a cada comensal y a cada paso del recorrido.

Tres menús, un mismo camino: disfrutar

En Casa Arcas no se habla de platos sueltos, sino de travesías culinarias pensadas para quienes desean explorar el territorio desde la mesa. La cocina se basa en la estacionalidad, la sensibilidad con el producto y una técnica que muestra, sin complejos, la influencia de Berasategui.

Menú Paseo SL-5 (46€): solo para huéspedes

Disponible para quienes se alojan dos noches o más en el hotel, el menú SL-5 es una introducción perfecta al universo Arcas. Cinco pasos que se sirven de miércoles a viernes al mediodía y jueves y viernes por la noche, exceptuando festivos. Es un formato ágil, pensado para visitantes que desean una experiencia cuidada sin renunciar a una jornada de actividad por la zona.

Menú Sendero PR-7 (74€): profundidad en siete pasos

Quienes buscan algo más envolvente tienen en el PR-7 una apuesta ganadora. Siete elaboraciones que reflejan los sabores más característicos de la cocina de Ainhoa y David: caldos concentrados, guiños a los productos de montaña, raíces tradicionales reinterpretadas… Este menú es, como ellos dicen, “un paseo cargado de sabor”.

Menú Gran Recorrido GR-10 (92€): la travesía completa

La joya de la casa es el GR-10, un menú de diez pasos concebido como una experiencia completa. No se trata de una degustación larga sin sentido, sino de un relato culinario medido, equilibrado y hecho para culminar una visita inolvidable. Por su complejidad de elaboraciones no puede adaptarse a alergias severas, intolerancia a la lactosa ni a dietas vegetarianas, pero para quienes pueden disfrutarlo, es una auténtica celebración del producto de temporada.

Los tres menús incluyen IVA y se sirven a mesa completa, y el restaurante abre de miércoles a domingo al mediodía y jueves a sábado por la noche, con posibles variaciones en festivos.

Menú infantil: los pequeños también disfrutan

Casa Arcas no se olvida de las familias. Para los menores de 12 años, ofrecen un menú especial por 30 euros, compuesto por aperitivo, primero, segundo y postre. Una opción perfecta para que los más pequeños también vivan una experiencia gastronómica adaptada a ellos.

El sello Berasategui en el Pirineo aragonés

La trayectoria de Ainhoa Lozano y David Beltrán está marcada por años de formación junto a Martín Berasategui, una de las figuras más influyentes de la cocina española. Su paso por su casa se refleja en la precisión técnica, el respeto absoluto por la materia prima y un estilo de cocina que busca emocionar sin artificios innecesarios.

Pero Casa Arcas no es un calco del maestro: es un proyecto propio, con identidad aragonesa y un profundo vínculo con el paisaje. Aquí el producto local se trabaja con mimo, desde verduras y carnes de proximidad hasta elaboraciones que celebran cada estación.

Una experiencia que conquista a los visitantes

Las reseñas lo dejan claro: Casa Arcas no solo convence, sino que enamora. Una clienta reciente lo definía así: Un excelente acierto. Es difícil destacar un plato, y eso ya dice mucho. Gran cocina, servicio esmerado y una sumiller excepcional. El trato perfecto. Y además de bonito, estaba buenísimo. Para recomendar, de verdad.

Una percepción que se repite entre quienes llegan para celebrar un cumpleaños, disfrutar de una escapada o sencillamente descubrir un restaurante diferente en el Pirineo.

Casa Arcas ha logrado algo complicado: ser hotel y restaurante, pero sobre todo ser experiencia. Un lugar donde el entorno acompaña, pero donde la cocina supera cualquier expectativa previa. Un espacio gestionado con emoción, método y honestidad, que convierte cada visita en un pequeño viaje.

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