CEOE Aragón da la espalda a la reducción de la jornada laboral porque provocaría una caída de la productividad

La patronal defiende que cualquier reforma laboral debe respetar los convenios colectivos vigentes y contemplar medidas de flexibilidad y adaptación específica para pymes, autónomos y sectores concretos
Trabajadoras en una oficina de empleo
Trabajadoras en una oficina de empleo

CEOE Aragón considera un ataque directo a las empresas y al diálogo social la aprobación por parte del Consejo de Ministros de la reducción de la jornada laboral, aunque aún pendiente de su tramitación parlamentaria. En caso de aprobarse, esta medida podría causar un grave perjuicio, especialmente a autónomos con empleados, pequeñas empresas y sectores intensivos en mano de obra.

Según la organización empresarial, esta reducción podría provocar un descenso de la productividad de hasta el 6,5%, lo que pondría en riesgo la viabilidad de miles de empresas.

A pesar de haberse mostrado siempre abierta al diálogo, CEOE defiende que cualquier reforma laboral debe respetar los convenios colectivos vigentes y contemplar medidas de flexibilidad y adaptación específica para pymes, autónomos y sectores concretos. La patronal advierte que “no puede aplicarse un café para todos”.

Asimismo, señala que legislar sobre cuestiones que corresponden a la negociación colectiva, como la jornada laboral, y que actualmente se están pactando entre empresas y sindicatos, supone un desprecio al diálogo social y una intromisión en la autonomía negociadora, protegida por el artículo 37.1 de la Constitución. Recuerda que la jornada laboral es una de las piezas clave de la negociación colectiva, donde ya se están logrando acuerdos de reducción, pero de forma pactada y adaptada a cada sector.

Además, CEOE denuncia que con esta decisión los sindicatos rompen lo pactado en el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, firmado en mayo de 2023 y vigente hasta finales de 2025.

Por todo ello, CEOE Aragón reitera su rechazo a la actuación del Gobierno en este asunto y apela a la responsabilidad de los grupos parlamentarios para que la medida no se apruebe en estas condiciones y pueda retomarse la negociación en el marco del diálogo social.

El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha calificado este martes como "un día histórico" la aprobación en el Consejo de Ministros del proyecto de ley para reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Según ha argumentado, se trata de una reivindicación que lleva casi un siglo en la agenda política, desde los intentos de la II República por implantar las actuales 40 horas, pasando por la contrarreforma del franquismo y su posterior recuperación durante la democracia.

Por su parte, el portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, ha criticado la medida asegurando que "no existe consenso" y que el Gobierno "debió haber trabajado con los agentes sociales" para alcanzar un acuerdo entre patronal y sindicatos antes de impulsarla.

En declaraciones previas a su visita a la Feria de Sevilla, Maíllo ha defendido que la medida supone una "mejora objetiva de las condiciones de vida de los trabajadores", subrayando que "no habrá merma salarial a pesar de la reducción de jornada".

Desde Vox, su portavoz en el Congreso, Pepa Millán, ha tildado la propuesta de "absolutamente irreal", al considerar que "el verdadero problema en España es que no hay trabajo directamente". Según ha declarado, “hay personas que no pueden plantearse trabajar una hora más o menos porque directamente no tienen empleo”.

Por otro lado, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, ha expresado su confianza en poder convencer a Junts para que no presente una enmienda de totalidad al texto y ha reclamado al PP que "apoye esta norma".

Durante una rueda de prensa, Barbero ha afirmado que tanto el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, como Sumar, trabajarán con todas las fuerzas políticas para sacar adelante esta reforma, a la que ha definido como "la mejor política de Estado". En esta línea, ha insistido en que el PP “debe votar a favor” de la propuesta, recordando que el partido de Alberto Núñez Feijóo se define como "un partido de Estado".

Comentarios