Luz verde al embalse de Almudévar para su puesta en marcha en tres años

El pantano de Almudévar se terminó de construir hace meses, pero un error de planificación en el proyecto impidió prever la necesidad de un suministro eléctrico adecuado.

El embalse de Almudévar, una de las grandes infraestructuras hidráulicas de Aragón, sigue acumulando retrasos en su puesta en marcha. A pesar de que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha adjudicado a E-Distribución (Endesa) los trabajos necesarios para suministrar energía al embalse, el uso de esta infraestructura para el riego sigue sin una fecha clara.

La obra adjudicada por 3.024.000 euros permitirá dotar de energía al sistema para su fase de puesta en carga y llenado, pero los plazos establecidos indican que el suministro eléctrico no estará listo antes de 36 meses. Esto significa que, hasta 2028, no podría iniciarse el llenado en pruebas de la infraestructura.

Un error burocrático y una larga espera

El pantano de Almudévar se terminó de construir hace meses, pero un error de planificación en el proyecto impidió prever la necesidad de un suministro eléctrico adecuado, retrasando su puesta en marcha desde septiembre de 2023. Ahora, será necesario esperar casi tres años más para completar la infraestructura energética, lo que supone un nuevo obstáculo en una obra que ya ha tenido un 20% de sobrecoste, alcanzando una inversión total de 130 millones de euros.

El embalse de Almudévar, ubicado entre los municipios de Almudévar, Huesca y Vicién, tiene una capacidad de 167 hectómetros cúbicos y se alimentará de los excedentes de los ríos Cinca y Gállego que no puedan ser recogidos por sus respectivos embalses aguas arriba (El Grado, Mediano, Sotonera, Búbal y Lanuza). Sin embargo, para realizar las pruebas de carga, será necesario contar con un escenario de normalidad o abundancia hídrica, lo que podría añadir más incertidumbre al proceso.

Infraestructura eléctrica y plazos largos

El motivo de la demora en la instalación del suministro eléctrico radica en la necesidad de ampliar una posición de 132 kilovoltios en la subestación de la Plataforma Logística de Huesca (Plhus), desde donde se conectará con el embalse mediante un tendido eléctrico de 13 kilómetros.

Según fuentes de Endesa, se trata de una obra de alta complejidad técnica, lo que justifica los largos plazos de ejecución. No obstante, desde el sector agrícola se muestra preocupación por la tardanza en la operatividad del embalse, ya que su capacidad de almacenamiento es clave para garantizar el riego de los campos aragoneses en un contexto de cambio climático y sequías recurrentes.

Así, lo que debería haber sido una solución estratégica para la regulación hídrica en Aragón, sigue sumando retrasos y frustración entre los regantes y agricultores que dependen de esta infraestructura para asegurar el futuro del sector.

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