El PAR entroniza a Alberto Izquierdo como nuevo líder y avisa: "No echamos de menos a nadie"

El XVI Congreso del PAR ha querido presentarse como un congreso de refundación, tras varios años de fracturas, acusaciones internas, pérdida de representación y dudas sobre su propio futuro político

El Partido Aragonés (PAR) ha querido pasar página este domingo y lo ha hecho con un relevo oficial en la presidencia. Alberto Izquierdo ha sido proclamado nuevo líder de la formación durante el XVI Congreso celebrado en la Ciudad Escolar Pignatelli, en Zaragoza, un cónclave que el propio partido ha presentado como el punto de arranque de “una nueva etapa” tras años marcados por divisiones internas, crisis de liderazgo y pérdida de peso institucional.

El XVI Congreso del PAR ha querido presentarse como un congreso de refundación, tras varios años de fracturas, acusaciones internas, pérdida de representación y dudas sobre su propio futuro político. El ascenso de Alberto Izquierdo pretende ser la respuesta orgánica: liderazgo único, discurso autonómico fuerte, y un objetivo numérico medible (500 candidaturas municipales) que devuelva al partido capilaridad territorial.

Una entronización presidencial de alguien -Alberto Izquierdo- que lleva años en la gestión orgánica y que tiene ante sí la ingente tarea de resucitar políticamente a un partido político que está en su peor momento histórico.

Izquierdo, que asume el cargo con plenos poderes orgánicos, compareció ante los medios al cierre del Congreso con un mensaje central: recuperar el aragonesismo político como seña de identidad y reconstruir el proyecto desde el territorio. “Nosotros vamos a hacer una propuesta seria, de cara al futuro, hablando desde el municipalismo, construir de abajo arriba, de volver a recuperar el espíritu aragonés, el espíritu aragonesista, de las grandes movilizaciones que esta tierra hizo para defender su autonomía, para defender el agua, para defender el autogobierno”, afirmó.

Ese discurso sitúa al nuevo presidente en una línea clásica del PAR, que históricamente se reivindicó como partido bisagra y fuerza determinante en la política autonómica, pero que en los últimos años ha visto cómo su peso electoral y su implantación se erosionaban. Izquierdo quiere devolver al partido a ese lugar de influencia, y no lo esconde: “Queremos que Aragón esté en primera división. Llevamos media vida siendo los súbditos del vagón de los torpes, teniendo derecho a no serlo”, dijo, insistiendo en que “es fundamental que Aragón tenga voz propia”.

Objetivo: volver a ser decisivos

Uno de los ejes que Izquierdo ha marcado como prioritarios es el refuerzo de la base municipal. El nuevo presidente del PAR aseguró que ya cuentan con “200 candidaturas municipales creadas y cerradas” y que el objetivo es llegar a las 500 listas locales de cara al próximo ciclo electoral. El mensaje es claro: reconstruir músculo desde los ayuntamientos para, después, tener capacidad de condicionar el Gobierno de Aragón.

“Queremos ser decisivos para que haya un gobierno serio en Aragón”, apuntó Izquierdo, que ligó directamente la estrategia municipal con la aspiración de regresar al centro de la gobernabilidad autonómica. Ese planteamiento devuelve al PAR a una de sus señas históricas: ser llave de gobierno y, con ello, actor influyente en políticas clave como infraestructuras, agua o ordenación del territorio.

Dardos a Vox y un aviso sobre el discurso del miedo

El nuevo líder del PAR aprovechó también su primera intervención como presidente para lanzar una crítica directa a Vox, socio necesario en la actual aritmética del Gobierno de Aragón. Izquierdo cuestionó “por qué están jugando con esta tierra”, acusando a la formación de “mentir a la sociedad y utilizarla”.

En un tono más duro de lo habitual en la tradición pública del PAR, Izquierdo afirmó que Vox está “canalizando los miedos de la sociedad para convertirlos en votos” y advirtió: “Ya es hora de que alguien les diga las cosas claras, y nosotros se las vamos a decir”.

Con estas palabras, el dirigente marca un perfil propio frente a la derecha más dura, tratando de reabrir el espacio político aragonesista clásico: autonomista, pragmático, de identidad territorial fuerte pero alejado de posiciones extremas.

El agua, el autogobierno… y el fantasma del trasvase

El agua sigue siendo una línea roja. Izquierdo recuperó la tradición del PAR como defensor del territorio frente a cualquier intento de trasvase del Ebro y, de hecho, lanzó una advertencia con nombre y apellido al pasado reciente. Preguntado por el legado de figuras históricas del partido como José Ángel Biel —ex vicepresidente del Gobierno de Aragón y uno de los grandes referentes del PAR en las últimas décadas—, Izquierdo fue tajante: “A mí no me escuchará nadie justificar un trasvase del Ebro a Barcelona como hizo José Ángel Biel”.

El mensaje tiene un doble efecto. Por un lado, subraya que el agua sigue siendo una bandera emocional para el partido. Por otro, marca distancias internas con quienes fueron símbolos del PAR en su etapa de mayor poder institucional, dejando claro que esta nueva dirección quiere también un relato propio y no limitarse a homenajear a los viejos equilibrios.

“No echamos de menos a nadie”

El XVI Congreso del PAR ha tenido un punto de reencuentro, pero también de cierre de filas. Izquierdo reconoció la emoción de volver a ver a militantes veteranos que se habían alejado durante los años más tensos del partido. “Ha venido gente que lleva militando en este partido toda la vida, que yo pensaba que estaban súper desanimados y hoy los he visto aquí sentados. Llama la atención verles y alegra mucho”, explicó.

Sin embargo, el nuevo presidente también dejó claro que la reconstrucción no pasa por esperar a nadie en concreto ni por hacer equilibrios internos eternos. “No echamos de menos a nadie”, afirmó, en referencia implícita a dirigentes o sensibilidades que abandonaron el partido entre reproches cruzados en la última etapa.

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