El pulso de Azcón a Vox por los presupuestos de 2026: “Su apoyo es imprescindible”
El apoyo de Vox a los presupuestos de Aragón para 2026 se ha convertido, en palabras del propio presidente autonómico, en la “pieza imprescindible” para evitar un adelanto electoral. Jorge Azcón aprovechó este jueves su comparecencia en el Pleno de las Cortes para trazar con nitidez el marco político: con Vox ve “un acuerdo posible”; con el PSOE, aseguró, es “imposible” pactar porque considera “incompatible” hablar de socialistas y de “honradez”.
Sobre esa línea roja construyó todo su discurso: apeló a la “responsabilidad” de sus socios preferentes, cargó con dureza contra los socialistas y defendió unas cuentas que presentó como expansivas, sociales y decisivas para aprovechar lo que definió como un “momento extraordinario” para Aragón.
Vox, socio “imprescindible” y condiciones sobre la mesa
Azcón se dirigió directamente al grupo de Alejandro Nolasco para enviarle un mensaje doble: reconocimiento de su fuerza y advertencia. Por un lado, admitió que sin Vox no hay números suficientes para sacar adelante las cuentas; por otro, marcó los límites de la negociación.
Según explicó, hay “un acuerdo posible” si Vox formula exigencias de competencia autonómica, no de los ministerios, que se muevan “dentro de la legalidad” y encajen en un “mínimo común compartido”. Este viernes, presidente y portavoz volverán a verse las caras en una reunión clave.
Portazo al PSOE y acusaciones de falta de “honradez”
Si con Vox tendió una mano condicionada, con el PSOE optó por el portazo. El presidente descartó cualquier acercamiento con los socialistas y elevó el tono hasta acusarles de no ser “de fiar”.
Recordó que la UCO de la Guardia Civil registró este mismo jueves empresas aragonesas “relacionadas con el PSOE” y, mirando a los escaños socialistas, ironizó con que consultaban el móvil “como Santos Cerdán antes de entrar en la cárcel”. Llegó a describir la supuesta mano tendida del PSOE como “quemada” y la comparó con “la cola del escorpión” que, sostuvo, “siempre acaba picando”.
También rescató viejos reproches de su etapa como alcalde de Zaragoza y arremetió contra la actual líder del PSOE aragonés, Pilar Alegría, a quien acusó de “dejarnos tirados con el campo de fútbol” y de protagonizar una polémica comida con un exasesor de La Moncloa investigado por delitos sexuales. “Solo un iluso puede creer hoy en la palabra del PSOE; su palabra no vale nada”, sentenció.
Azcón lamentó que, en la última reunión, los socialistas solo plantearan propuestas centradas en Zaragoza, sin referencias a Huesca, Teruel ni al medio rural, y reprochó que Alegría se desmarcara de reivindicaciones como el incremento de las ayudas al funcionamiento en las provincias más despobladas o un mayor compromiso del Estado con la dependencia.
El presupuesto, presentado como “limpio, expansivo y social”
En el plano estrictamente económico, el presidente defendió que Aragón “vive un momento extraordinario” gracias a los grandes proyectos empresariales anunciados y que las nuevas cuentas, de 9.145 millones de euros, son la herramienta clave para transformar esas inversiones en “un desarrollo económico sin precedentes”.
Azcón sostuvo que el proyecto de ley es una “versión mejorada” del presupuesto de 2024, que Vox apoyó, y que las cuentas deben construirse sobre un “mínimo común denominador” y no sobre “propuestas de máximos”.
El cruce de reproches se intensificó tras la intervención de Azcón. El PSOE, a través de Fernando Sabés, le acusó de “manipular” reuniones y de usar los presupuestos con fines electorales, alertando además del aumento del paro juvenil y del menor crecimiento previsto para Aragón. Vox, por su parte, negó cualquier contacto con los socialistas para tumbar decretos del PP y criticó que el presidente gobierne “como si tuviera mayoría absoluta”, rechazando aprobar unas cuentas “a ciegas”.
Desde CHA, José Luis Soro lo tildó de “ilusionista”, mientras que Teruel Existe lamentó que las inversiones anunciadas no lleguen al ciudadano. Podemos reclamó un debate real sobre los 7.000 folios del presupuesto; IU habló de “culebrón”, y el PAR denunció la “inestabilidad” de los extremos. El PP, en cambio, defendió al Gobierno y acusó al PSOE de olvidar Teruel.

