El nuevo hospital de San Gregorio se decide entre tres suelos y tendrá un proceso participativo: uno es un 38% Sareb
El Gobierno de Aragón analiza varias parcelas en el entorno de San Gregorio, una de ellas con un 38% de propiedad de la Sareb, y abrirá una consulta pública antes de elegir el solar definitivo para el gran proyecto sanitario del norte de Zaragoza.
El Gobierno de Aragón ha puesto ya negro sobre blanco en el mapa del futuro hospital que se ubicará en San Gregorio, el gran proyecto sanitario del norte de Zaragoza a medio plazo y que dará un revulsivo al actual hospital Royo Villanova.
Aunque el Ejecutivo autonómico ha dejado claro que el centro será 100% público y que su ubicación estará en el entorno de San Gregorio, aún no hay una parcela decidida. Las fuentes consultadas acreditan que cualquier afirmación sobre el suelo elegido y definitivo es pura especulación. A día de hoy, hay en liza "tres o cuatro suelos" que podrían albergar el futuro hospital ubicado en el sector urbanístico de San Gregorio.
De los potenciales suelos, hay alguno que estaría mejor posicionado que otros pero todos tienen aún muchas circunstancias negativas o positivas, como la propiedad del suelo, la conexión existente con los llamados sistemas generales -las instalaciones que aseguran el funcionamiento urbanístico-, etc.
De entre todos los suelos analizados, tanto por el Gobierno aragonés como por el Ayuntamiento de Zaragoza, uno de los mejores posicionados tiene una particularidad relevante: su titularidad es mixta y un 38% pertenece a la Sareb, el llamado “banco malo”.
Se trata de una gran parcela situada en el sector San Gregorio 2 (SG-2), con capacidad suficiente para albergar el nuevo hospital. Esa pieza de suelo no es íntegramente pública: la Sareb posee el 38%, mientras que el resto se reparte entre otros propietarios dentro del mismo ámbito urbanístico. Es una de las opciones que la DGA está analizando con algo más de atención, pero no la única.
Las posibles ubicaciones irán a una consulta de participación pública
Según fuentes del Gobierno de Aragón, el plan pasa por someter la elección del potencial suelo donde se albergará el nuevo Hospital de San Gregorio a un proceso de participación pública, con el objetivo de “dejar todo en orden” antes de tomar la decisión definitiva. Sobre la mesa habrá tres o cuatro parcelas, todas en el entorno de San Gregorio. Una de ellas, la que mejor encaja por tamaño y uso previsto, es la que se encuentra en San Gregorio 2 y donde la Sareb tiene ese 38% de propiedad.
De las otras alternativas, hay dos que son de titularidad municipal, propiedad del Ayuntamiento de Zaragoza, lo que permitiría avanzar mediante una cesión de suelo sin coste directo de compra para el Ejecutivo autonómico, a cambio del correspondiente planteamiento urbanístico. Esta pretensión sería de imperamento legal por tener una finalidad de interés público.
Cada parcela, admiten fuentes de la DGA, tiene sus circunstancias, ventajas e inconvenientes: accesos viarios, afecciones urbanísticas, necesidad de reparcelación, plazos administrativos y condicionantes técnicos para levantar un gran complejo sanitario. Por lo que el suelo final no está ni decidido ni se pretende imponer. La solución pasa por abrir un proceso de participación pública para valorar todas las situaciones.
DAT Alierta, descartado definitivamente
El suelo que sí que queda por descartado definitivamente estaba en el entorno de DAT Alierta, según adelantó El Periódico de Aragón. Un emplazamiento que en su día llegó a estar sobre la mesa pero que quedó rechazado.
Todo con una premisa: el hospital de referencia para la zona norte se concentrará en el entorno de San Gregorio, donde se quiere configurar un polo sanitario moderno y con capacidad de crecimiento.
La DGA asume que se trata de un proyecto a cinco años vista: la elección de la parcela, la tramitación urbanística, la redacción del proyecto y la construcción del hospital marcarán un calendario largo que alcanza, como mínimo, la próxima legislatura. Por eso, el Ejecutivo insiste en la idea de hacerlo “bien, con transparencia y con un análisis exhaustivo”, midiendo al detalle los pros y contras de cada ubicación.
La clave política y técnica será cómo resolver el encaje de la 'opción Sareb' frente a las alternativas de suelo municipal. Apostar por la parcela con un 38% de propiedad privada en manos del banco malo implicaría negociar, compensar o reordenar titularidades dentro del sector SG-2.
En cambio, optar por un suelo 100% municipal facilitaría la cesión, pero podría obligar a asumir otras renuncias en cuanto a tamaño, forma o plazos. Por el momento, al margen de preferencias, está todo en el aire. No hay ningún suelo determinado en un sector urbanístico que, fuentes del sector, le auguran más planeamientos y un largo futuro.
Mientras tanto, el mensaje del Gobierno autonómico es claro: el hospital será público, se construirá en San Gregorio y la decisión se tomará tras un proceso participativo abierto. Lo que falta por decidir es en qué suelo exacto y bajo qué fórmula se resolverá la ecuación que hoy tiene un actor inesperado en el tablero: la Sareb, dueña de más de un tercio de una de las piezas clave.






