Azcón anuncia una inversión histórica de vivienda pública en Utebo, Alagón y Figueruelas
El Gobierno de Aragón ha puesto el foco de su próxima gran inversión en vivienda pública no solo en Zaragoza capital, sino en los municipios que viven una transformación acelerada en torno al desarrollo industrial generado por Stellantis y la futura gigafactoría de baterías construida junto a CATL.
Utebo, Alagón y Figueruelas se han convertido en piezas estratégicas del nuevo mapa económico aragonés y, por primera vez, recibirán vivienda pública diseñada para retener población y dar respuesta a una demanda residencial que ya empieza a tensarse.
El presidente autonómico, Jorge Azcón, ha anunciado en las Cortes de Aragón el lanzamiento del Programa +3.000, una iniciativa dirigida a municipios con más de 3.000 habitantes que concentran fuerte desarrollo económico y necesidades urgentes de vivienda asequible. En su primera fase se construirán 106 viviendas públicas en alquiler con opción a compra a diez años, distribuidas así: 36 viviendas en Utebo, 25 viviendas en Alagón y 45 viviendas en Figueruelas.
Estas promociones llegarán a tres localidades directamente impactadas por la ampliación industrial de Stellantis y la implantación de Contemporary Star Energy, la joint venture de baterías. La iniciativa pretende adelantarse al incremento del precio del alquiler y a la presión residencial asociada a la llegada de cientos de trabajadores cualificados, personal desplazado y nuevas actividades auxiliares.
Vivienda pública para reforzar el eje industrial del Ebro
Azcón subrayó que estas inversiones buscan “dotar de vivienda asequible a los municipios que están siendo motores de crecimiento económico para Aragón”, en referencia al corredor industrial que une Zaragoza con el entorno de Figueruelas. Se trata de localidades que ya han comenzado a absorber nuevas empresas proveedoras, ampliaciones logísticas y previsiones demográficas vinculadas a la transición hacia el vehículo eléctrico.
En este contexto, el Ejecutivo autonómico ha optado por un modelo público con gestión concesional, manteniendo la propiedad del parque residencial e introduciendo fórmulas de alquiler con opción a compra que permiten estabilizar población joven y trabajadora vinculada a la industria.
Gestión simultánea con Zaragoza: 496 viviendas más en la margen izquierda
El anuncio se suma a la adjudicación prevista en diciembre del lote 3 de vivienda pública en Zaragoza, con 496 pisos en la avenida Cataluña y el Picarral, zonas históricamente industriales de la capital y ahora incorporadas al mismo cinturón económico impulsado por la automoción y la logística avanzada.
Azcón defendió que, con estas operaciones, Aragón podrá “hablar de 3.000 viviendas impulsadas en 27 meses de legislatura”, algo que calificó como “récord histórico en política pública de vivienda”. La diferencia respecto a etapas anteriores no está solo en el volumen, sino en su destino: se construye allí donde la economía está creciendo y donde el empleo se está disparando.
El Gobierno autonómico aspira a que esta estrategia haga de la vivienda una palanca para: evitar tensiones inmobiliarias por la llegada de nuevas industrias y reforzar el arraigo poblacional de municipios con alto dinamismo económico. Hoy, la gran industria empieza a transformar el territorio aragonés. La vivienda pública será, según la visión del Ejecutivo, una forma de asegurar que esos cambios también se traduzcan en oportunidad social y estabilidad demográfica.

