La crisis del porcino por el brote de peste ya se nota: Grupo Jorge despide a 300 trabajadores temporales

El grupo cárnico aragonés Jorge ha decidido prescindir de 300 trabajadores temporales a partir de este jueves en su planta de Osona (Barcelona)

La crisis desatada en el sector porcino tras la detección de un brote de peste porcina africana (PPA) en Cataluña ya está teniendo consecuencias laborales. El grupo cárnico aragonés Jorge ha decidido prescindir de 300 trabajadores temporales a partir de este jueves en su planta de Osona (Barcelona), según ha denunciado este miércoles el sindicato CC. OO.

Los afectados son empleados contratados a través de empresas de trabajo temporal (ETT) que realizaban distintas funciones en las instalaciones catalanas del grupo. Se trata, por tanto, de personal especialmente vulnerable a cualquier ajuste de plantilla, al no formar parte directa del cuadro fijo de la empresa.

El movimiento convierte a Grupo Jorge en la primera gran compañía del sector que aplica una reducción de empleo de esta magnitud desde que, la pasada semana, se confirmara el foco de PPA en la zona de Cerdanyola del Vallès, una alerta sanitaria que ha puesto en jaque al sector porcino catalán y, en especial, a sus exportaciones a países de fuera de la Unión Europea.

Grupo Jorge es uno de los principales grupos cárnicos de España, con fuerte implantación en Aragón y Cataluña, y una actividad fuertemente orientada a la exportación. La decisión de recortar 300 puestos temporales en la planta de Osona evidencia hasta qué punto la PPA puede afectar a toda la cadena de valor: desde las explotaciones hasta los mataderos, pasando por la industria transformadora y el empleo asociado.

Un brote que pone en riesgo cerca de 1.000 millones en exportaciones

La detección de peste porcina africana ha encendido todas las alarmas en una comunidad donde el porcino es uno de los pilares del sector agroalimentario. La enfermedad, que no afecta a las personas pero sí es letal para los cerdos, obliga a activar estrictos protocolos de control, sacrificios y restricciones de movimiento de animales y productos.

En este contexto, las autoridades y el propio sector calculan que la crisis puede poner en vilo cerca de 1.000 millones de euros en exportaciones de carne y derivados porcinos catalanes a países terceros, es decir, fuera del mercado comunitario. El cierre o limitación de estos mercados repercute de forma inmediata en los mataderos y plantas de transformación, que ven caer sus previsiones de actividad.

La decisión de Grupo Jorge de recortar 300 contratos temporales se interpreta como una medida defensiva ante la caída de carga de trabajo y la incertidumbre sobre cuánto se prolongará la situación.

CC. OO. pide negociar y advierte de que la crisis es “coyuntural”

Desde CC. OO. han reclamado a Grupo Jorge que se siente a negociar para “buscar soluciones acordadas” con el objetivo de amortiguar el impacto laboral de esta crisis. El sindicato subraya que el escenario actual es “coyuntural y no estructural”, y que, por tanto, debe evitarse la destrucción irreversible de empleo.

Entre las medidas que suelen plantearse en situaciones semejantes figuran alternativas como reubicaciones temporales, ajustes de turnos, reducciones de jornada pactadas o expedientes temporales, en lugar de rescindir de golpe centenares de contratos, aunque en este caso se trate de personal de ETT.

El sindicato teme que este movimiento pueda ser un aviso de lo que podría ocurrir en otras plantas si el problema se prolonga o si otras empresas del sector siguen el mismo camino para reducir costes a corto plazo.

Llamamiento a la calma desde la Generalitat

El conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, ha lanzado un mensaje directo al sector: “calma y responsabilidad”. En declaraciones a los medios, Ordeig ha pedido a mataderos y empresas cárnicas que eviten decisiones precipitadas que puedan “dificultar volver a la normalidad” una vez superada la crisis sanitaria.

La Generalitat insiste en que se están aplicando todos los protocolos establecidos para controlar el foco de PPA y recuperar la confianza de los mercados internacionales lo antes posible. El conseller ha recordado que el sector ya cuenta con experiencia en gestionar situaciones de riesgo sanitario y que, precisamente por eso, ahora es esencial mantener la coordinación entre administraciones, empresas y ganaderos.

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