Tebas se revuelve y niega la lluvia de millones que debería La Liga pagar al Real Zaragoza
La reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre el reparto audiovisual de la temporada 2015-2016 ha abierto un terremoto jurídico que todavía sacude a los clubes del fútbol español. La interpretación del Real Madrid, divulgada la pasada semana, apuntaba a un posible reembolso millonario para los equipos que militaban entonces en Segunda División, entre ellos el Real Zaragoza. Pero la respuesta de Javier Tebas no se hizo esperar: el presidente de LaLiga ha desmontado públicamente esa lectura y ha negado que exista un escenario que implique compensaciones tan extraordinarias como las que circulan desde la publicación del fallo.
El debate jurídico saltó a las redes cuando el club blanco difundió que los equipos de la categoría de plata podrían llegar a percibir cerca de 88 millones de euros en conjunto por los ingresos que —según su interpretación— habrían sido distribuidos de forma indebida hace casi una década. A través de su canal habitual, X (antes Twitter), Tebas replicó con contundencia y tachó esa lectura de “invención”.
El dirigente sostuvo que la resolución “no dice lo que el Real Madrid afirma” y recordó que las liquidaciones televisivas de aquel curso se aprobaron en reuniones del órgano de control, juntas de división y asambleas a las que el propio club blanco asistió. Además, señaló que el origen de todo el conflicto se remonta a un intento de modificar el reparto audiovisual previo a la entrada en vigor del Real Decreto-ley 5/2015, que reguló de manera definitiva el sistema de venta conjunta.
El Real Zaragoza, entre los afectados
La nómina de equipos mencionados por la entidad madridista incluye a todos los que compitieron en Segunda en aquel ejercicio: desde Alavés, Elche o Girona hasta Huesca y Real Zaragoza. La estimación global, siempre según la versión del Madrid, supondría una inyección extra de más de cuatro millones para algunos clubes.
Sin embargo, LaLiga insiste en que esa conclusión no se desprende de la sentencia. De hecho, en un comunicado detalló que el pronunciamiento del Supremo afecta únicamente a una disposición ya derogada de sus antiguos estatutos y que debe interpretarse dentro del marco de la Ley del Deporte de 1990, entonces vigente. Subraya además que no es aplicable a la normativa actual, reformada en 2022 para adaptarse a la nueva Ley del Deporte.
El organismo presidido por Tebas celebró, igualmente, que el Supremo haya ratificado la validez del artículo relativo a la gestión operativa de saldos, un punto fundamental en su modelo económico. Para la patronal, se trata de un espaldarazo directo a la estructura financiera que rige el reparto audiovisual desde 2015.
Otro de los aspectos en los que LaLiga hace hincapié es el papel del Consejo Superior de Deportes. La sentencia menciona su “inacción” y su falta de posicionamiento claro respecto a las modificaciones estatutarias aprobadas por el propio organismo en su momento, una circunstancia que —según el Supremo— añade confusión al conflicto.
Más preguntas que respuestas
La decisión judicial anula la disposición que alteró el reparto audiovisual hace diez años, pero aún queda por resolver cómo se ejecutarán sus efectos. Mientras el Real Madrid sostiene que la Segunda División debería recuperar los ingresos que dejó de percibir, Tebas rechaza categoricamente esa interpretación y asegura que no habrá una “lluvia de millones”.
De momento, ni el Real Zaragoza ni el resto de clubes mencionados han recibido comunicación formal sobre posibles compensaciones económicas. Todo apunta a que la batalla interpretativa continuará durante semanas y que el impacto real del fallo dependerá de nuevas aclaraciones jurídicas.
En un escenario donde conviven cifras, resoluciones y lecturas contrapuestas, solo una cosa parece segura: el conflicto sobre los derechos televisivos de 2015-2016 está lejos de cerrarse. Y su desenlace, especialmente para los equipos históricos de Segunda, sigue escrito a lápiz.


