Dos expertas de Zaragoza revelan las 'red flags' para saber si tu psicólogo es el adecuado

Desde la clínica Depende Psicología advierte de las señales que deben ponerte en alerta durante una terapia y explica cómo debería trabajar un buen profesional.
psicologas-zaragoza
Dos expertas de Zaragoza revelan las 'red flags' para saber si tu psicólogo es el adecuado

La salud mental está cada vez más presente en el día a día de adolescentes y adultos. Acudir a un psicólogo se ha convertido en una decisión clave para afrontar problemas emocionales, de ansiedad o de autoestima. Sin embargo, no todos los profesionales ejercen de la misma manera ni con el mismo rigor.

Desde la clínica zaragozana Depende Psicología, especializada en terapia científica tanto presencial como online, dos expertas han querido señalar las principales red flags —señales de alarma— que indican cuándo un psicólogo no está haciendo bien su trabajo.

1. Cuando la sesión se convierte en un podcast

Una de las primeras señales es cuando el psicólogo habla más de sí mismo que del paciente. Si la sesión termina siendo un podcast sobre su vida, sus problemas o sus logros personales, algo no va bien.

El psicólogo puede hacer autorrevelaciones, es decir, contar alguna experiencia propia, pero siempre con un propósito terapéutico y en beneficio del paciente. La terapia nunca debe centrarse en la vida del profesional”, explican desde Depende Psicología.

2. Promesas rápidas y soluciones mágicas

Otro indicador preocupante es cuando el psicólogo promete resultados inmediatos. Frases como “en tres sesiones estarás curado” o “si sigues lo que digo, serás feliz” pueden sonar bien, pero son falsas expectativas.

La terapia es un proceso gradual, muchas veces incómodo, que requiere tiempo, compromiso y disposición para enfrentar miedos y evitaciones. “Un buen psicólogo no vende atajos: prepara al paciente para trabajar de manera sostenida, confronta cuando es necesario y guía paso a paso”, destacan.

3. Sesiones sin estructura ni objetivos

Hablar del pasado puede ser útil en determinados momentos, pero si la terapia se limita exclusivamente a recordar la infancia sin un plan definido, es otra red flag. La terapia debe tener estructura, objetivos concretos y un recorrido con principio y final. Incluso si el psicólogo no lo explica al detalle, cada sesión debería tener un propósito claro en el marco del proceso global.

4. Diagnósticos precipitados

En Depende Psicología advierten también de los profesionales que ofrecen un diagnóstico cerrado en la primera o segunda sesión. “La evaluación psicológica es compleja y requiere un análisis funcional: entender el contexto, la historia de aprendizaje y todos los factores que influyen en el problema. Sacar conclusiones rápidas sin esta exploración es poco profesional”, subrayan.

5. Falta de enfoque

Otro aspecto clave es el enfoque del terapeuta. Si un psicólogo asegura que no tiene un marco definido de trabajo, o no explica qué metodología utiliza, el paciente se queda sin entender por qué se aplican ciertas estrategias.Trabajar desde un marco científico claro ayuda a avanzar de manera eficaz y a que el paciente sepa qué esperar de la terapia”, señalan.

6. Juzgar o invalidar emociones

La relación terapéutica debe basarse en la validación, no en el juicio. Un psicólogo que minimiza o invalida lo que siente el paciente genera más bloqueo que avance. “El buen profesional valida la experiencia, acompaña en su exploración y ofrece herramientas prácticas para afrontarla con mayor flexibilidad”, remarcan desde la clínica.

Elegir bien para cuidar la salud mental

Las expertas de Depende Psicología insisten en que un psicólogo no debe ser un amigo que da consejos, ni un gurú que promete soluciones milagrosas. La psicología científica se apoya en la evidencia, en la claridad del proceso y en un acompañamiento adaptado a cada persona.

La elección del terapeuta adecuado puede marcar la diferencia entre un proceso realmente transformador y una experiencia frustrante. Por eso, conocer estas red flags es esencial para dar el primer paso hacia una terapia efectiva y respetuosa.

Comentarios