Ana Giménez (Cuatrecasas): apostar por las letras y dejar asesorarse para alcanzar el éxito
Cuatrecasas es una firma de abogados líder en el ámbito nacional y con una sólida presencia internacional. Ha experimentado un crecimiento constante hasta consolidarse en el asesoramiento jurídico integral de empresas y de particulares, con un equipo de más de 2.000 profesionales de 29 nacionalidades distintas, con 25 oficinas repartidas en el Mundo. Asimismo, más de 300 abogados de la firma se dedican a la docencia en universidades de prestigio, tanto en España como en el extranjero.
Además de cubrir todas las áreas del Derecho, “nos diferencia de otros despachos el que ofrecemos asesoría en sectores con una especialización muy elevada, como pueden ser energía, infraestructuras, capital - riesgo...", detalla Ana Giménez, abogada de la firma en Zaragoza y el vivo ejemplo de la apuesta de Cuatrecasas por el talento joven.
“Cuatrecasas es activa en la búsqueda del talento joven porque lo que persigue es contar con los líderes del mañana”, apunta la letrada. “Cuando incorporas a jóvenes profesionales aportas nuevas perspectivas, una mayor conexión con las tecnologías emergentes y una actitud más proactiva y renovada ante los retos del mercado”, matiza.
Para ello, existen programas en Cuatrecasas que reflejan esta realidad: programas de formación, de mentoring y de desarrollo personal durante toda la vida profesional. “No obstante, desde mi punto de vista, la experiencia sigue siendo un pilar fundamental”, señala la abogada. Para ella, el éxito está en “saber conjugar esa energía, esa creatividad o esa ambición que tenemos los jóvenes, con la sabiduría, la visión estratégica y el conocimiento acumulado que tienen los más veteranos”.
Abogada promesa con 27 años
La carrera de Ana Giménez es un ejemplo de cómo el talento joven se puede abrir paso en una de las firmas de abogados más prestigiosas. Originaria de Tauste, estudió en la localidad de las Cinco Villas hasta los 18 años. Como ella misma reconoce, “siempre he sido muy exigente y competitiva conmigo misma, buscando la excelencia”.
Conforme se acercaba el momento de dar el salto a la Universidad, “se me presionó bastante para no desperdiciar mi talento estudiando una carrera de letras, pero afortunadamente mis padres no hicieron caso”, recuerda. La abogacía no fue vocacional en su caso, pero le atraía el mundo de la empresa y decidió estudiar el Doble Grado de Derecho y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Zaragoza.
Si al inicio se decantaba más por la Administración y Dirección de Empresas, poco a poco le fue interesando más el Derecho. “En invierno de 2019, en cuarto, yo tuve una clase práctica con Antonio García Lapuente, socio de Cuatrecasas y director de la oficina de Zaragoza”, recuerda.
La crucial llamada de Antonio García Lapuente
Al finalizar la clase, García Lapuente llamó a la entonces estudiante y le pidió que le enviara el curriculum. “Obviamente en aquel momento yo apenas tenía trayectoria, solo unas breves prácticas en empresa, y había había ayudado en una farmacia de unos familiares y en la empresa de mis padres. En ese momento estaba en el proceso para otro despacho, entonces Antonio me dijo de reunirnos cuatro días después, el 24 de diciembre por la mañana, para que conociera a su equipo”, explica.
“En febrero de 2020, justo antes del COVID, empecé a hacer prácticas en Cuatrecasas y, desde entonces, hasta ahora”, relata la abogada. Estuvo haciendo prácticas mucho tiempo y, cuando tocó elegir dónde hacía el Máster, a pesar de que muchas voces le recomendaron salir de Zaragoza, “Antonio convenció a mis padres para que yo hiciera el Máster online y, así, poder continuar mis prácticas en Cuatrecasas", reconoce.
Ahora, que lo ve con perspectiva, considera que “el hecho de quedarme fue un Máster en sí mismo”. En diciembre de 2023 se incorporó al equipo de Derecho Regulatorio de Cuatrecasas en Madrid, con el objetivo de aprender principalmente sobre el sector energético. Una sugerencia que vino motivada por el hecho de que Aragón es una potencia en este ámbito y en la oficina de Zaragoza no había un abogado especializado en esta materia.
“Me costó decir que sí, porque yo estaba muy cómoda en Zaragoza, pero acabo de volver y reconozco que la oportunidad que me han dado es impresionante y te hace ver cómo una empresa como Cuatrecasas busca esa formación e híper especialización que hace posible dar al cliente una respuesta más específica ante una problemática cada vez más compleja”, opina.
En un momento en el que parece que las carreras profesionales en una misma compañía ya no están tan en boga, Ana Giménez es un ejemplo de lo contrario. Por un lado, Cuatrecasas apostó por ella ya desde su etapa universitaria, orientándola con el fin de que se especializara en aquello que podía ofrecerle un recorrido profesional dentro del despacho. A su vez, “si tú eres capaz de encajar tus propias ambiciones profesionales y personales con lo que te proponen, es un win-win”.
En opinión de la abogada, "pertenecemos a una generación muy acostumbrada a quererlo todo de una manera muy inmediata, y a veces los cambios de empresa responden a esa visión cortoplacista de querer tenerlo todo ya; creo en una visión más largoplacista, tener paciencia y confiar", destaca. Sin duda, esa fórmula ha sido sinónimo de éxito en el caso de Giménez.


