El precio de los pisos de Zaragoza están aún 'tirados': son más caros en Pamplona o Toledo
Que el precio de la vivienda está experimentando un aumento de precio en España es un hecho que, no obstante, ofrece muchas matizaciones. En particular, en el caso de Zaragoza, este aumento ha sido mucho más paulatino que en la mayor parte de capitales provinciales, con precios que distan mucho de parecerse ya no solo a los de grandes urbes como Madrid o Barcelona, sino incluso a ciudades mucho más pequeñas que la capital aragonesa.
Según informa Colliers en su últio informe sobre el sector residencial en España, y con datos del Ministerio de Fomento, el precio de un piso de segunda mano en Zaragoza se sitúa, de media, en los 151.000 euros. Esta cifra supone que la ciudad no entra ni siquiera en el Top 20 de las capitales provinciales más caras. Este ranking está liderado por San Sebastián, donde una vivienda de segunda mano alcanza un precio medio de 447.000 euros.
Le siguen, en este orden, Madrid (370.000€), Barcelona (343.000€) y Palma (339.000€), ciudades que son habitualmente noticia por el precio que alcanzan los inmuebles. Pero también por encima de Zaragoza se sitúan ciudades como Pamplona (séptima, con un precio medio de 221.000€), Toledo (164.000), Pontevedra (161.000€) o Alicante (151.000€), localidades más pequeñas que la capital aragonesa y, en muchos casos, no especialmente turísticas, un factor que tiende a hinchar los precios.
En lo que se refiere a obra nueva, Zaragoza sí registra unos precios superiores, cifrados de media en 292.000 euros, lo que sitúa a la capital aragonesa en novena posición. Por delante de ella se encuentran ciudades previsibles, como San Sebastián (662.000€), Palma (576.000€), Madrid (406.000€) o Barcelona (395.000€), pero también otras que, a priori, deberían ofrecer precios más bajos, como es el caso de Pamplona (345.000€) o Alicante (320.000).
Todas estas cifras, correspondientes al cierre de 2024, ponen en evidencia que la capital aragonesa sigue manteniendo unos precios asequibles en relación al conjunto de España, si bien también se ve afectada por el efecto común de una alta demanda. Según apunta dicho informe, el desequilibrio entre oferta y demanda se deriva de la incapacidad de ofrecer al mercado una cantidad de viviendas suficiente.
El número de viviendas que se produce no es suficiente
En España, la producción de viviendas se cifra en unas 90.000 al año, mientras el número de personas aumenta casi en 500.000 habitantes. Sin embargo, la población de Zaragoza capital se ha mantenido en niveles estables en la última década, lo que ha permitido que la presión de la demanda no sea tan elevada como en otros territorios. Sin embargo, esta situación podría cambiar repentinamente debido al gran número de inversiones anunciadas en la ciudad.
Otro factor que juega a favor en la capital aragonesa es la disponibilidad de suelo urbanizable, una ventaja de la que carecen otras capitales y que influye en que su precio se eleve. A las grandes bolsas de suelo que se encuentran dentro del término municipal, como por ejemplo en Arcosur o la avenida Cataluña, se suma el hecho de que el área metropolitana de Zaragoza ofrece una capacidad de expansión enorme, con localidades en pleno desarrollo como Cuarte de Huerva.
Por estas razones, no parece que esta posición privilegiada de Zaragoza vaya a variar en los próximos años, si bien el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza siguen trabajando para hacer frente a los principales problemas de vivienda dentro de la ciudad, principalmente el acceso a la primera residencia y aumentar la bolsa de viviendas de alquiler asequible.



