Lío con las licencias de obra en Zaragoza: "Tenemos que estar 10 meses parados sin poder construir"
En un periodo en el que la construcción de obra nueva es una prioridad, debido a que la oferta no es capaz de satisfacer la demanda existente, varios promotores que operan en Zaragoza han venido denunciando los retrasos sufridos por parte de la Administración municipal, que lidera Natalia Chueca, en la concesión de los documentos pertinentes.
Después de unos meses en los que parecía que las calificaciones provisionales emitidas por el Gobierno de Aragón se habían agilizado, ahora el foco se sitúa en las licencias de obra, que deben ser emitidas por el Ayuntamiento zaragozano, y que son necesarias para poder empezar a construir.
"En los años 2021 y 2022, la media de expedición se situaba en 6 meses y, desde finales de 2023, ha aumentado a 10 meses", indica una de las promotoras consultadas por HOY ARAGÓN. Esta situación no solo afecta a los futuros inquilinos, que no pueden saber con exactitud cuándo podrán hacer uso de los inmuebles adquiridos, sino también a las propias compañías, que han tenido que pedir créditos y deben sumar una mayor cantidad de intereses debido a que la obra se encuentra paralizada hasta que obtengan el documento.
"Actualmente tenemos que dar plazos de entrega en 2029, lo cual es una barrera para muchos clientes", afirman.
Las fuentes del sector consultadas aducen falta de personal, así como criterios subjetivos dependiendo del técnico que se encargue del proyecto, que provocan que en la actualidad en ocasiones se les soliciten modificaciones en pequeños detalles que en otros casos no eran necesarias, lo que alarga todavía más el proceso.
Esta opinión es generalizada, si bien es cierto que una de las promotoras consultadas ha confirmado a HOY ARAGÓN que, en la última obra, la licencia se demoró 6 meses desde el momento de su solicitud; y no los 10 meses que se denuncia por otras promotoras.
El Ayuntamiento ha dado instrucciones de agilización
Consultadas por este asunto, fuentes del Ayuntamiento de Zaragoza contradicen estos términos y señalan que "los plazos van bien, mejor que en otras grandes ciudades". Asimismo, informan de que "se han dado instrucciones internas de agilización", con el fin de poder acelerar los procesos de construcción de vivienda.
También confirman que actualmente el equipo de concesión de licencias está al completo y, en concreto, hasta agosto - septiembre de este año, el plazo medio de concesión se situó en 100 días naturales, similar al que se registró en 2024, que fue de 95 en el caso de obras mayores de nueva calificación.
Es más, desde el Consistorio afirman que actualmente las licencias "están al día" y niegan "cuellos de botella o bloqueos". No obstante, sí especifican que en los casos en los que se producen demoras de 10 meses puede estar motivado porque se ha requerido a las promotoras modificaciones en el proyecto, donde quiénes tardan son las propias empresas en subsanarlos.
También hay que tener en cuenta que el volumen se ha incrementado en los últimos años notablemente. Como ejemplo, el Ayuntamiento concedió en 2023 un total de 78 licencias de obra, lo que suponía el mejor dato desde 2010. En 2024 el número se disparó a 179.
Las denuncias de retrasos son una historia que se repite justo en el momento en el que, desde todos los ámbitos, se conviene en que es necesaria la generación de mayor número de viviendas para cubrir una demanda que está en plena ebullición.
Ya en 2024 las empresas del sector inmobiliario clamaron sobre el retraso que sufrían con las certificaciones provisionales, expedidas en este caso por el Gobierno de Aragón y necesarias para arrancar las obras de las VPO. En este caso, la propia Administración admitió los restrasos e impulsó medidas para aliviarlos ese mismo año.



