Lo que hoy es El Corte Inglés de Independencia fue una de las galerías más recordadas de Zaragoza
Hubo un tiempo en que la palabra rebajas se escribía con letras mayúsculas y se anunciaba con altavoces en pleno Paseo de la Independencia. Era la época de Galerías Preciados, uno de los grandes almacenes más emblemáticos de Zaragoza, que abrió sus puertas el 27 de marzo de 1971 y se convirtió, durante años, en un auténtico símbolo de la vida comercial de la ciudad.
Lo que hoy ocupa El Corte Inglés de Independencia fue entonces un espacio moderno, luminoso y rompedor. Su fachada de líneas rectas, diseñada por los arquitectos Javier Martínez Feduchi y Francisco Bassó Birulés, destacaba entre los edificios clásicos de la avenida. Grandes ventanales, una escalera visible desde el exterior y un interior distribuido por secciones fueron su carta de presentación. Para muchos zaragozanos, cruzar sus puertas era entrar en un mundo nuevo, donde el consumo se mezclaba con la ilusión.
La gran inauguración de 1971
Los días previos a su apertura, la expectación fue máxima. Los escaparates cubiertos con carteles que anunciaban la cuenta atrás despertaban la curiosidad de los viandantes. Cuando llegó el día, las colas rodeaban la manzana. Galerías Preciados ofrecía lo que, para la época, era una auténtica revolución: moda, hogar, cosmética, juguetes y hasta cafetería, todo en un mismo edificio y con un concepto de atención al cliente muy diferente al comercio tradicional.
Sus empleados recibieron formación específica en atención, y sus campañas publicitarias marcaron tendencia. Las rebajas de enero eran un acontecimiento: miles de personas frente a los escaparates para conseguir los mejores descuentos. Era el gran centro comercial de los años setenta y ochenta, y competir con él no era fácil.
Un símbolo del consumo moderno en Zaragoza
Durante dos décadas, Galerías Preciados fue el epicentro del comercio moderno en la capital aragonesa. Frente a los históricos Almacenes Gay o SEPU, representaba una nueva forma de entender la ciudad: moderna, dinámica y orientada al consumo familiar. Era el lugar donde se compraban los regalos de Navidad, los uniformes del colegio o los primeros electrodomésticos a plazos.
Pero, como tantas otras historias comerciales, también tuvo su final. A comienzos de los años noventa, los problemas financieros golpearon a la cadena. En 1995, Galerías Preciados fue absorbida por El Corte Inglés, que mantuvo el edificio de Independencia como su sede principal en Zaragoza.
El cambio de nombre no borró los recuerdos. Muchos zaragozanos todavía se refieren al lugar como las antiguas Galerías.
Una memoria compartida
Hoy, más de medio siglo después, Galerías Preciados sigue viva en la memoria de quienes trabajaron o compraron allí. En redes sociales y grupos de antiguos empleados circulan fotografías de aquellos escaparates iluminados, del logotipo azul y blanco que marcaba toda una generación.
Lo que hoy es El Corte Inglés de Independencia es, en realidad, un pedazo de la historia moderna de Zaragoza: el lugar donde la ciudad descubrió el concepto de gran almacén, donde las rebajas se convirtieron en evento y donde, durante años, se concentró el pulso comercial de toda una época.
