La odisea de los taxis de Zaragoza durante el apagón: sin parar 12 horas y viajes a Madrid

Los 1.777 vehículos del servicio de taxis de Zaragoza se mantuvieron en activo durante horas.

La flota de la Cooperativa Auto Taxi de Zaragoza se convirtió este lunes en uno de los pocos sistemas de transporte que no se detuvo ante el apagón eléctrico que afectó a toda la Península Ibérica. Desde primeras horas de la tarde y hasta entrada la madrugada del martes, los 1.777 vehículos del servicio se mantuvieron en activo para cubrir las necesidades de movilidad de miles de ciudadanos, colapsados por la caída de la red eléctrica, la inoperatividad del tranvía y la interrupción de los trenes.

“En cuanto vimos la magnitud del apagón, activamos a toda la flota”, explicó Miguel Ángel Perdiguero, presidente de la cooperativa. Unos 1.400 vehículos ya estaban operativos cuando se produjo la crisis, y los 300 restantes —que libraban turno— se incorporaron progresivamente, superando incluso los obstáculos del tráfico sin semáforos.

Entre los servicios más urgentes: traslados escolares, ciudadanos que salían de trabajar, personas con movilidad reducida y pacientes que debían acudir a sesiones de diálisis. Los servicios sanitarios, como los contratados con la asociación Alcer, pudieron mantenerse gracias a la activación del sistema PMR (radio de voz), el mismo que los taxistas usaban hace décadas. “Nos quedamos sin comunicaciones digitales, pero tiramos de voz. Supimos adaptarnos”, detalla Perdiguero.

Aunque la congestión hizo que se redujera la capacidad de cada taxi —de cuatro a dos servicios por hora, aproximadamente—, el sector no paró. “No es que hiciéramos más carreras, pero estuvimos ocupados todo el rato. Había muchísima gente en la calle, sin autobús ni tranvía”.

Desde servicios básicos hasta traslados interprovinciales: algunos taxistas se ofrecieron incluso a llevar a pasajeros hasta Madrid tras quedar varados en la Estación de Delicias. “Sabíamos que no era un servicio fácil: gasolineras cerradas, 50 kilómetros de atasco… Pero hubo compañeros que dijeron: adelante”, cuenta con orgullo el presidente de la cooperativa.

Perdiguero destaca también el espíritu de servicio público que reinó entre los conductores. “Mientras algunos políticos prefieren mirar a nuevas plataformas, el taxi estuvo ahí, al pie del cañón”.

Este martes, la normalidad ha regresado, aunque con más movimiento del habitual por la incertidumbre de un posible nuevo corte eléctrico. “Desde primera hora, mucha gente prefirió confiar en nosotros para llegar al trabajo”, concluye.

Una vez más, el taxi zaragozano demostró ser más que un servicio: una red de apoyo ciudadano cuando todo lo demás falla.

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