Cuando en Zaragoza no había casi puentes y había que cruzar el Ebro en barca
Hoy, cruzar el Ebro se ha convertido en parte de la rutina diaria para decenas de miles de zaragozanos ya sea en coche, en tranvía, andando o en bicicleta. En total, son 11 los puentes que cruzan el río más caudaloso de España, garantizando la comunicación fluida de ambas riberas.
Pero eso, no siempre fue así. Casi todos los puentes se construyeron a finales del siglo XX y principios del siglo XXI. Antes, y durante siglos, tan solo el Puente de Piedra garantizaba la comunicación entre el centro de la ciudad, el Rabal y las carreteras hacia Huesca o Barcelona.
El Puente de Hierro, o Puente del Pilar, no fue construido en 1895. Y el siguiente puente, el de Santiago, no sería construido hasta 1967, bajo la alcaldía de Luis Gómez Laguna. De esa manera, los zaragozanos que necesitaban pasar a la Margen Izquierda del Ebro tenían opciones muy limitadas.
LA BARCA DEL TIO TONI
Además de los mencionados Puente de Piedra, o de Hierro, también existía la posibilidad de cruzar el Ebro en barca desde la zona del Torreón de la Zuda hasta la arboleda de Macanaz. Esa barca, era conocida como la Barca del Tío Toni, y surcaba el Ebro gracias a un barquero llamado Antonio Mar.
Este zaragozano cobraba cinco céntimos a los pasajeros que quería cruzar el Ebro, desde el atracadero de madera situado en la ribera a los pies de San Juan de los Panetes, y al que se descendía desde una empinada escalera. Una vez montados los pasajeros, la barca cruzaba el Ebro moviéndose con remos y ayudándose de una sirga para evitar ser arrastrada por la corriente.
Tras el tío Toni, fue su hijo Carlos quien siguió dando servicio de trasladar a los zaragozanos de una orilla a otra, evitando así tener que andar hasta el Puente de Piedra. Entre Antonio y su hijo, esa barca estuvo surcando el Ebro durante un siglo.
La barca estuvo en activo dando servicio a los habitantes de la capital aragonesa hasta los años 30, cuando las canoas a motor aparecieron y Carlos Mar no pudo competir con ellas, pese a los intentos por modernizar su negocio.
Aun así, esas modernas canoas motorizadas tampoco sobrevivieron mucho más. En 1935, se otorgó la concesión para instalar una pasarela peatonal justo en el mismo lugar por donde cruzaba la barca del Tío Toni. La pasarela fue inaugurada a comienzos de los años 40, y a su vez, estuvo en activo hasta que se construyó el puente de Santiago en 1967.
Después, en 1987, llegaría la reconversión del viejo puente del ferrocarril, construido en 1870, en el puente de la Almozara, adaptado al paso de vehículos y peatones.
El Puente de Las Fuentes, o de la Unión, fue inaugurado en 1989. En el año 2002 se abrió al tráfico el Puente Manuel Giménez Abad, en Vadorrey. Y para la Expo del 2008, se construyeron la Pasarela del Voluntariado, el Pabellón Puente y el Puente del Tercer Milenio, además de la Pasarela del Azud.

