Rutas por Zaragoza: dónde comer los mejores bocadillos gourmet de la ciudad
Todavía recuerdo hace ya algunas décadas cuando probé por primera vez el famoso bocata de calamares en la plaza Mayor de Madrid. Y pese a la fama, la verdad es que yo no lo encontré para tanto. Quizás la razón de que no me pareciera tan rico es que en Zaragoza, hace muchos años que se preparan unos bocadillos de los que quitan el sentido.
Por seguir con el bocata de calamares, en Madrid suele llevar eso: calamares, en un pan bastante normalito salvo alguna excepción. Y en Zaragoza, como mínimo, suelen llevar mahonesa o salsa brava.
Y si ya hablamos de los bocadillos más elaborados que podemos encontrar en numerosos bares de toda la ciudad, con ingredientes como el Jamón de Teruel o el Ternasco de Aragón, la cosa ya se eleva a otro nivel. Como muestra, aquí tenéis una pequeña selección con algunos de mis direcciones favoritas para comer bocadillos. Y aunque no están todos los que son, sí que son todos los que están.
LA ANTILLA
Si hablamos de bocadillos, hay un lugar de referencia que siempre me viene a la cabeza: La Antilla. Este bar, con dos locales en Don Hernando de Aragón, 1, y Avenida Gómez Laguna, 25, tiene auténticos clásicos servidos en un pan crujiente.
Desde los más clásicos a o más elaborados, como el Antilla especial con filete de ternera, bacon y queso edam, o el De La Casa con huevo plancha, lomo, jamón serrano, paté a las finas hierbas, queso y tomate natural.
Entre mis imprescindibles, están el de Longaniza de Graus "Casa Melsa" con huevo a la plancha, queso y fondo de tomate.
Y por supuesto, el Especial Ternasco a la plancha con huevos rotos, ajo y perejil con fondo de tomate.
De hecho, nunca está de más recordar que La Antilla fue el establecimiento que ganó el primer concurso de bocadillos de Ternasco de Aragón celebrado hace 20 años.
THE BOSS
Creo que los bocadillos de The Boss fueron de los primeros bocatas gourmet que probé... Y desde entonces, está en siempre en el top ten de esos sitios en los que pienso a la hora de comer bocatas. Este Gastrobar, el primero de Zaragoza, abrió en 1992 en el número 16 de la Avenida Francisco de Goya.
Los bocadillos, 'de etiqueta', como los llaman allí, están de muerte. Entre las propuestas, destacan el Cubano (con solomillo blanco de Teruel, crema parmesano, infusión de tomate, pepinillo y jamón de York), o el o el bocadillo de Carrilleras de Teruel al vino, con queso de cabra y tomates secos de Caspe.
CERVINO
Clásico donde los haya... El Cervino, en La Almozara, es otro de esos lugares donde el bocadillo se convierte en arte. Su propietario. Juan José Navarro, ya no está tras la barra desde su merecida jubilación el pasado 1 de noviembre.
En la carta de este bar de la calle Ainzón, 18, destacan varios bocadillos de Ternasco, a cada cual más bueno (particularmente, el que lleva Ternasco, foie, compota de manzana y jamón, me parece delicioso). Pero además de los bocatas de Ternasco, hay otras alternativas como el bocadillo de panceta, queso, huevo a la plancha y pimiento verde.
RESTAURANTE CATORCE
Ubicado en la calle León XIII, el restaurante Catorce abrió en 2013, y desde entonces, se ha convertido en un referente para los amantes de hamburguesas y bocatas. Los bocadillos se elaboran en su pan Gran Reserva de triple fermentación.
Entre los más llamativos, destacan el Catorce, un bocata ideal para los que no les importa mancharse las manos, ya que va relleno de los mejores quesos y está coronado por huevo frito, o el Cuñis, con pollo de corrar con queso Brie a la plancha, bacon y salsa de hongos.
EL RENACIMIENTO
En el número 7 de la calle de San Vicente de Paúl nos encontramos con El Renacimiento. Un café que también está entre los pioneros de los bocadillos ricos elaborados con ingredientes gourmet.
Entre mis preferidos, están los de Paleta ibérica, tomate, setas al ajillo, pimientos y migas de queso de cabra, o el de ternera, queso azul y pimientos verdes.
EL LAUREL
En la calle San Diego, 3, junto a la calle de San Diego, se encuentra el Café Laurel. Una dirección imprescindible para los amantes de los bocadillos gourmet, elaborados con pan crujiente recién hecho, ya sea de chapata o de semillas
En El Laurel encontrarás una de las cartas de bocadillos gourmet más extendidas de la ciudad, con sugerencias como el bocadillo de panceta confitada con ensalada criolla y chips de boniato, el bocadillo de panceta confitada con ensalada criolla y chips de boniato, o el de panceta confitada con ensalada criolla y chips de boniato. Por tener, tienen hasta un bocadillo de huevos rotos con chistorra y jamón serrano.

