Chorro polar en Aragón y en pocas horas: desplome de temperaturas en varias zonas

El final de agosto llega con un acusado contraste entre el norte peninsular, donde el tiempo ya adquiere tintes otoñales, y el Mediterráneo, que seguirá disfrutando de ambiente veraniego. El desplazamiento de un frente atlántico activará lluvias, tormentas y granizo en varias zonas del país.

El último fin de semana de agosto estará marcado por una atmósfera inestable y contrastada. Mientras que en el Mediterráneo se mantendrán las temperaturas cálidas propias del verano, en el norte peninsular los valores térmicos descenderán de manera notable, dando la sensación de que el otoño se ha adelantado.

El frente atlántico que se desplaza por el tercio norte peninsular traerá consigo precipitaciones en Galicia y el Cantábrico, además de tormentas fuertes, localmente muy fuertes, con granizo en puntos de Baleares y el este de Cataluña, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

El chorro polar anticipa el otoño

El chorro polar seguirá trazando importantes meandros a corto y medio plazo, lo que se traducirá en altibajos térmicos y precipitaciones tormentosas, más intensas y frecuentes en el centro, norte y Baleares. Esta atmósfera más dinámica anticipa la inminente llegada del otoño, que climatológicamente comenzará el lunes 1 de septiembre”, explica Samuel Biener, experto climático de Meteored.

Los descensos de temperatura serán especialmente acusados en el interior norte. Ciudades como Ávila, Burgos, Salamanca, Soria o Vitoria amanecerán con 10 ºC o menos, lo que obligará a desempolvar las chaquetas en las primeras horas del día. En León, Logroño, Palencia, Pamplona, Segovia, Teruel o Zamora los termómetros rondarán los 11-13 ºC, aunque en sectores aislados podrían bajar de estos valores. En zonas de los Pirineos incluso se registrarán heladas aisladas.

El efecto de Erin y la inestabilidad en aumento

El meteorólogo Roberto Brasero (Antena 3) alerta de los efectos de la tormenta tropical Erin, que podría reforzar la inestabilidad en el continente europeo y tener una influencia indirecta en la atmósfera peninsular.

De acuerdo con el pronóstico de la AEMET, este viernes las precipitaciones se dejarán notar de forma ocasional en el Cantábrico, reactivándose por la tarde en el Pirineo y el nordeste de Cataluña, con episodios tormentosos y granizo. En Baleares la inestabilidad seguirá siendo protagonista durante toda la jornada.

Agosto terminará con cambios debido al paso de un frente y una nueva vaguada. Las lluvias se trasladarán desde Galicia hasta el resto del Cantábrico, siendo localmente fuertes y tormentosas”, añaden desde Meteored.

Lluvias en Aragón y Cataluña

De cara al fin de semana, los mapas de previsión dibujan un escenario de lluvias más persistentes en Pirineos, Aragón y Cataluña, donde podrán ir acompañadas de fenómenos adversos como granizo y fuertes rachas de viento. El lunes será el turno de Baleares, donde se espera un episodio más prolongado de inestabilidad, mientras que en el extremo septentrional peninsular las precipitaciones persistirán.

Contraste norte-sur

El contraste será evidente: mientras que en el norte peninsular el ambiente recordará al otoño meteorológico, en la vertiente mediterránea seguirá dominando un clima cálido y estable, con temperaturas propias del verano y cielos más despejados.

Un final de agosto a dos velocidades, con chaquetas en el interior norte y bañadores en el litoral este, que anticipa el inicio oficial del otoño en España.

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