Aragón limitará el uso de pantallas en las aulas a partir del curso 2026-2027

El Departamento de Educación del Gobierno de Aragón ha anunciado una regulación que fijará un tiempo máximo de uso de dispositivos digitales en los centros educativos. 

Aragón limitará el uso de pantallas en las aulas a partir del curso 2026-2027
Aragón limitará el uso de pantallas en las aulas a partir del curso 2026-2027

El uso de pantallas en las aulas de Aragón tendrá un límite a partir del curso escolar 2026-2027. Así lo ha anunciado la consejera de Educación del Gobierno autonómico, Tomasa Hernández, al presentar el proyecto de Orden que regulará el uso de dispositivos digitales en los centros educativos. La nueva normativa establece tiempos máximos de exposición a las pantallas en función de la etapa educativa, con el objetivo de fomentar un entorno escolar más saludable y equilibrado para los menores.

La propuesta nace de la preocupación de familias, profesionales del ámbito sanitario y asociaciones científicas, que han advertido en reiteradas ocasiones sobre los efectos negativos del uso excesivo de pantallas en edades tempranas. Entre las consecuencias más señaladas se encuentran los problemas de atención, dificultades en el aprendizaje, retrasos en el desarrollo de la lectoescritura, así como afectaciones a la salud física y mental de niños y adolescentes.

Aunque la entrada en vigor se ha fijado para el curso 2026-2027, los centros que ya cuenten con proyectos educativos que impliquen el uso individual de dispositivos digitales dispondrán de un periodo de adaptación. La medida será compartida con el Consejo Escolar de Aragón y con la comisión especial de estudio constituida en las Cortes autonómicas sobre este tema.

El nuevo marco normativo busca compatibilizar la adquisición de competencias digitales, esenciales para el futuro profesional del alumnado, con un uso responsable y seguro de la tecnología en el entorno escolar. En este sentido, se pretende evitar que los dispositivos digitales constituyan la base del proceso de enseñanza-aprendizaje, promoviendo un enfoque didáctico en el que las herramientas tecnológicas sean un recurso complementario y no el eje central.

Durante la presentación del proyecto, la consejera Tomasa Hernández ha instado a los centros a replantear sus modelos educativos, orientándolos hacia métodos menos dependientes de las pantallas. Ha subrayado la importancia de recuperar el uso de libros en papel y de fomentar la escritura manual, especialmente en las primeras etapas educativas, dado que "se trata de edades en las que la personalidad está en formación y la incidencia de estas tecnologías es más aguda".

El documento detalla cómo se aplicarán las limitaciones según el nivel educativo. En el primer ciclo de Infantil, de 0 a 3 años, solo se emplearán recursos analógicos y manipulativos. En el segundo ciclo, de 3 a 6 años, el uso de pantallas se restringirá a una hora lectiva por semana, siempre bajo la supervisión del profesorado.

En Educación Primaria, para los cursos de 1º a 4º, el uso de dispositivos digitales será compartido y no podrá superar las dos horas lectivas semanales. En 5º y 6º de Primaria, el tiempo máximo aumentará hasta las cuatro horas por semana.

Para la Educación Secundaria Obligatoria, se permitirá el uso como herramienta didáctica durante una hora al día en 1º y 2º de ESO. En 3º y 4º, el tiempo de uso se ampliará hasta un máximo de dos horas diarias.

En Formación Profesional Básica, el uso de pantallas se limitará a dos horas al día. En cuanto al resto de enseñanzas no universitarias, se buscará armonizar el uso de tecnologías digitales con otros recursos analógicos. Quedan excluidas de esta regulación las enseñanzas que se imparten de forma telemática o semipresencial, así como el uso de dispositivos no individuales como pizarras digitales o monitores interactivos.

Adicionalmente, la normativa establecerá que, de acuerdo con las limitaciones por etapa, el alumnado no deberá realizar tareas académicas evaluables fuera del horario escolar mediante el uso de dispositivos digitales, salvo en casos justificados y excepcionales.

Este proyecto se enmarca en una línea de actuación iniciada por el Departamento de Educación, que ya prohibió el uso de teléfonos móviles en los centros escolares durante el curso 2023-2024. La intención ahora es avanzar en la regulación del entorno digital escolar, con el fin de que el tiempo de conexión no perjudique el bienestar emocional ni el rendimiento académico del alumnado.

Un informe elaborado por 50 expertos en diciembre de 2024 ya advertía sobre la necesidad de limitar la exposición a pantallas, recomendando evitar su uso antes de los seis años y restringir el acceso a internet hasta los 16. En línea con estas recomendaciones, Aragón establece el 1 de septiembre de 2027 como fecha límite para que todos los centros educativos hayan adaptado su proyecto al nuevo marco normativo.

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