Aragón lidera el pipeline de centros de datos para IA en España con más de 3.400 MW proyectados

Un informe de Colliers sitúa a Aragón como hub estratégico para la IA por delante de Madrid y Barcelona en volumen de proyectos.

Aragón aparece como el territorio con mayor volumen de proyectos de centros de datos para inteligencia artificial de toda la Península Ibérica. Según el informe Data Centers Iberian Region Snapshot elaborado por Colliers para el periodo octubre 2025-marzo 2026, la comunidad acumula más de 3.400 megavatios en pipeline, por encima de Madrid —con algo más de 1.400 MW— y de Barcelona —con 525 MW en proyectos futuros—.

En el conjunto de la Península, los proyectos anunciados suman casi 14.000 MW IT, con una previsión de más de 3.300 MW operativos antes de 2030.

Por qué Aragón ha tomado la delantera

El informe no explica con detalle qué factores específicos han posicionado a Aragón como el principal receptor de estos proyectos, pero el contexto del sector lo sugiere: disponibilidad de suelo, acceso a energía —en parte gracias a la abundante generación renovable en la comunidad— y la posibilidad de desarrollar proyectos de gran escala sin las restricciones urbanísticas de los mercados urbanos consolidados como Madrid o Barcelona.

La demanda que alimenta este pipeline viene principalmente de la irrupción de la inteligencia artificial y los neoclouds —nuevas plataformas de computación en la nube especializadas—, que requieren instalaciones de mayor potencia y densidad que los centros de datos tradicionales.

"La demanda ya no espera. La irrupción de la inteligencia artificial y de los neoclouds está obligando a los operadores a construir antes de tener contratos cerrados, algo impensable hace apenas unos años en el mercado ibérico", señala Gonzalo Martín, Managing Director de Data Centers en España y Head of Data Centers Capital Markets para Colliers EMEA.

Un cambio de modelo: construir sin contrato

Uno de los cambios más significativos que recoge el informe es la ruptura del modelo tradicional de desarrollo de centros de datos, basado en la precontratación: primero se firmaban los contratos con los clientes y después se construía. Ahora los operadores están empezando a construir a riesgo, sin contratos previos, para ganar tiempo y asegurar capacidad antes de que la competencia lo haga.

"Este cambio de paradigma refleja la madurez del mercado. La disponibilidad de energía, la rapidez en la ejecución y la capacidad de anticiparse se han convertido en los verdaderos factores competitivos, por encima incluso de la precontratación tradicional", apunta José María Guilleuma, Managing Director de Data Centers en Colliers.

El nuevo marco regulatorio en España y Portugal refuerza esta tendencia. La introducción de pagos por reserva de capacidad, la asignación competitiva de potencia eléctrica y la eliminación del modelo first-ready, first-served están cambiando las reglas de acceso a la red eléctrica, el principal cuello de botella del sector. En este escenario, asegurar suelo, conexión eléctrica y capacidad de crecimiento se ha convertido en una prioridad estratégica para los operadores.

Madrid, Barcelona y Lisboa, en la misma carrera

Madrid combina crecimiento real de capacidad operativa con un pipeline superior a los 1.400 MW, lo que la mantiene como el mercado core del sector en España. Barcelona duplica su volumen de proyectos futuros hasta los 525 MW pese a mantener estable su capacidad actual, lo que apunta a una apuesta por el medio y largo plazo. En Portugal, Lisboa acelera con fuerza y multiplica su pipeline hasta cerca de 1.400 MW, reforzando el atractivo ibérico para el capital internacional.

El mercado también registra operaciones de consolidación: compras de activos operativos, proyectos en desarrollo y derechos de conexión que confirman el interés sostenido de fondos e inversores institucionales en un sector considerado crítico para la economía digital.

Para Aragón, los números del informe de Colliers son una señal de que la apuesta por convertirse en un nodo tecnológico de referencia en el sur de Europa tiene base real. El reto ahora es que esos 3.400 MW en pipeline se conviertan en megavatios operativos.

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