Zaragoza vs Sevilla: la otra batalla por liderar España pasa por los centros de datos
Mientras el debate público se fijaba en quién era la cuarta ciudad de España (el INE certificó en mayo de 2025 el ‘sorpasso’ de Zaragoza, 691.037 habitantes, sobre Sevilla, 686.741), en la trastienda se libra una competición más decisiva: quién captura el mayor hub de centros de datos. Ambas capitales acumulan interés inversor, pero por razones distintas y con cuellos de botella diferentes.
Sevilla y Zaragoza, dos caminos hacia el mismo objetivo
En Sevilla, el apetito es masivo: desde 2022 Endesa ha recibido 305 solicitudes para Andalucía -según publica El Diario de Sevilla-, 99 de ellas en la provincia de Sevilla (el 32%), por 1.580 MW potenciales repartidos en 20 municipios del área metropolitana (Alcalá de Guadaíra, Dos Hermanas, Huévar, Mairena del Aljarafe, La Rinconada, San José de la Rinconada, Sanlúcar la Mayor, Valencina, Camas…) y otras localidades como Alcalá del Río, Arahal, Écija, Guillena, Morón, Los Palacios o El Viso del Alcor.
Sin embargo, la mitad de los proyectos —casi 50, equivalentes a ~880 MW— no avanzan por falta de capacidad de acceso a la red. Hay unos 30 proyectos (450 MW) validados o en tramitación y 19 (unos 250 MW) que han sido desistidos pese a trámites superados. La Junta de Andalucía reclama 544 millones (2025–2030) en nuevas subestaciones, posiciones y líneas de transporte para desbloquear esta demanda.
En Zaragoza, el diferencial no está tanto en la cantidad de solicitudes como en la materialización del pipeline (circuito de tuberías). Un informe de la Fundación Basilio Paraíso —que agrega proyectos con Declaración de Interés General (DIGA) aprobada hasta agosto de 2025— concluye que Aragón compite con Madrid por el liderazgo nacional y podría ser el tercer hub de Europa, superando a París o Dublín, si se cumplen los calendarios. Por lo que la pelea con Sevilla no estaría en la terna que disputa Zaragoza. Según el informe, el vector clave donde Aragón ha acertado ha sido acelerar trámites, asegurar suelo, capacidad eléctrica y conectividad. El reto ahora es no saturar: seguir ampliando red, reforzar enlaces de fibra y acompasar vivienda y talento.
Por lo que la distancia entre Sevilla y Zaragoza es aún abultada y sus caminos son bien distintos. Mientras Sevilla tiene una demanda desbordante frenada por la red, Zaragoza ha resuelto una parte crítica de la ecuación (tramitación + infraestructura) y avanza en obras y operación.
Sevilla: avalancha de proyectos… y un tapón eléctrico
Los números de Endesa dibujan el potencial de Sevilla, pero también su cuello de botella: falta de capacidad de transporte. La respuesta de la Junta ha sido pedir al Estado seis subestaciones nuevas, 88 posiciones y ocho líneas de doble circuito (544 millones). Lo que está en juego no es menor. Según Spain DC, cada MW de data center conlleva 12 millones de inversión directa (suelo, energía, obra) y 20 millones de indirecta (equipos, licencias, O&M…).
Zaragoza: del ‘sorpasso’ demográfico al salto tecnológico
¿Por qué ha avanzado Zaragoza? DIGA (Declaración de Interés General que acorta un 50% los trámites burocráticos), agilidad administrativa, suelo bien situado, clima favorable para eficiencia energética, capacidad eléctrica y fibra reforzadas, y un ecosistema de ingenierías e instaladoras que permite escalar obra y operación. El desafío de Zaragoza está en mantener el ritmo y evitar cuellos de botella, tanto en la red eléctrica con en su absorción de población.
Más allá de la cuarta ciudad: lo que decidirá la década
El pulso Sevilla–Zaragoza ya no se dirime en el censo. Se decidirá en MW conectados, meses de tramitación, seguridad jurídica, calidad del suelo y ecosistema. Los data centers anclan actividad durante décadas: ingresos fiscales estables, empleo cualificado, proveedores locales y tracción para capas superiores de la economía digital.
En Zaragoza, concretamente, el calendario apunta a un pico inversor en 2028 con impacto equivalente al 16,8% del PIB y a un suelo de 1.000 millones de Valor Agregado Bruto anual cuando todo funcione a pleno rendimiento. En Sevilla, el potencial es masivo (1.580 MW solicitados), pero depende de que la red llegue a tiempo para que los 450 MW en curso sean el principio, no la excepción.
La rivalidad por la “cuarta ciudad” es ya un capítulo pasado. La liga que importa se juega en megavatios, milisegundos y metros cuadrados capaces de alojar datos. De momento, el primer golpe de esta batalla lo está dando Zaragoza.

