Izquierdo rompe una posible alianza con el PP de Azcón y lanza al PAR en solitario: "Aragón no se decide en Madrid"

El presidente del PAR puso nombres a los adversarios que, a su juicio, alimentan el bloqueo: Vox y Teruel Existe. 

A las puertas del Palacio de la Aljafería, Alberto Izquierdo eligió el decorado con intención. No fue una comparecencia más: fue un mensaje. “Es la Casa de la Palabra, el lugar donde se deberían decidir las cosas y no en Madrid”, lanzó el presidente del Partido Aragonés (PAR), arropado por miembros de su Ejecutiva.

La frase, medida al milímetro, actuó como pórtico de lo que venía detrás: el PAR concurrirá en solitario a las elecciones autonómicas anticipadas del 8 de febrero de 2026, y lo hará con Izquierdo encabezando las listas, una decisión aprobada por unanimidad en la Comisión Ejecutiva.

El anuncio llega con el calendario corriendo. Aragón votará de forma anticipada —por primera vez— tras la disolución de las Cortes y el decreto firmado por el presidente Jorge Azcón.

Sin coalición con el PP de Azcón

Y con esa cuenta atrás, el PAR ha decidido cerrar la puerta a acuerdos que durante días se daban por posibles en los mentideros políticos. Izquierdo lo explicó como quien justifica una decisión tomada después de muchas reuniones y pocos resultados: “Hemos mantenido contactos con muchos partidos y no solo con uno… pero para nosotros es imprescindible seguir anteponiendo la esencia de esta formación política, de este nuevo Partido Aragonés”.

En su discurso, Izquierdo construyó un marco claro: presentarse en solitario no es solo una decisión de siglas, sino un acto de identidad. Y, a la vez, una advertencia: el PAR quiere ocupar un espacio que considera huérfano —el del aragonesismo de centro y moderado— y al que, según dice, no ha encontrado “compañero de viaje” capaz de representarlo “con fuerza”.

El presidente del PAR puso nombres a los adversarios que, a su juicio, alimentan el bloqueo: Vox y Teruel Existe. Los describió como fuerzas “que significan romper la unidad de los territorios, romper la posibilidad de llegar a acuerdos y romper todos los puentes democráticos”.

Y aquí llegó el tramo más combativo de la escena: un ataque directo al líder de Vox, envuelto en metáfora medieval. “Es muy triste pensar cómo hoy un señor juega con Aragón al ajedrez… Santiago Abascal”, dijo, antes de ironizar con la idea de que fuese él el candidato real, el que “vendrá con el caballo, con la espada” a decirle a Aragón qué hacer.

No era solo un dardo. Era un intento de situar al PAR fuera del ruido nacional y, a la vez, utilizarlo para argumentar su tesis: que Aragón no debería estar en manos de dinámicas importadas, ni de bloques que —en su relato— viven de tensionar el tablero.

“Casa por casa”: campaña de territorio y listas sin “famosos”

El segundo giro del anuncio fue táctico. Izquierdo prometió una campaña “contundente”, “casa por casa, pueblo por pueblo”. Y explicó cómo pretende aterrizar esa idea: apoyarse en una red municipal que el partido cifra en 380 concejales repartidos por Aragón, una estructura pensada para hacer política de cercanía cuando el foco mediático se lo llevan las grandes marcas.

En paralelo, avanzó el método para confeccionar candidaturas: trabajo con asambleas provinciales, listas “cremallera” y un perfil de candidato reconocible en la calle. “No vamos a poner ni a actores, ni artistas, ni gente famosa”, subrayó. “Vamos a contar con alcaldes, concejales… personas que la gente conoce y ve por la calle, que pueden resolver los problemas de los ciudadanos”. Él, además, encabezará la lista de Teruel.

El mensaje de fondo es doble: alejarse del “paracaidismo” político y reivindicar que la representación debe tener acento local, no cartel nacional.

En esa misma línea, el presidente del PAR cerró con un deseo que es, en realidad, un eslogan en construcción: que en la campaña aragonesa se hable menos de figuras y escándalos nacionales y más de Aragón. “Si es posible, que dejemos de hablar aquí… de Franco, de Feijóo, de Pedro Sánchez, de Koldo o de Ábalos”, dijo, citando una lista que funciona como espejo del hartazgo que el partido quiere capitalizar.

La decisión de ir en solitario abre un escenario nítido: el PAR buscará diferenciarse por territorio, por moderación y por una campaña capilar en un tiempo comprimido por el adelanto electoral. La incógnita será cuánto espacio real existe para ese centro aragonesista en un tablero marcado por la polarización y por la propia excepcionalidad de estos comicios anticipados.

Izquierdo, desde la Aljafería, ya ha elegido el relato: Aragón decide en Aragón. La pregunta, desde hoy, no es solo si el PAR irá solo. Es si logrará que su “voz propia” se escuche en una campaña donde casi todos gritarán en plural.

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