Podemos Aragón, a juicio: su único diputado impugna la candidatura por no hacer primarias
La historia empezó como empiezan casi todas las guerras internas políticas: con una votación telemática y un silencio administrativo.
Andoni Corrales —portavoz parlamentario de Podemos en Aragón y único representante de la formación en las Cortes— ha decidido trasladar a los juzgados lo que considera un “fraude democrático” cometido por la actual dirección autonómica del partido: no haber celebrado primarias para configurar la lista con la que Podemos concurrirá a las elecciones autonómicas del 8 de febrero de 2026, en solitario o en coalición.
Un paso antes: la queja interna que no obtuvo respuesta
El diputado explica que el fin de semana presentó denuncia ante la Comisión de Garantías Democráticas del propio partido, siguiendo “los cauces establecidos”. En ese escrito solicitó no solo la nulidad de la consulta impulsada por la dirección autonómica, sino también medidas cautelares para paralizarla. Pero, según su relato, el calendario jugó en su contra: el procedimiento siguió adelante.
“Este 23 de diciembre, una vez transcurrido el plazo… se han publicado los resultados… sin que la Comisión… haya adoptado decisión alguna”, ha señalado Corrales. Esa ausencia de pronunciamiento —lo que interpreta como una situación de indefensión para la militancia— es el argumento que esgrime para dar el salto a la vía judicial y presentar la correspondiente demanda en los tribunales de Zaragoza.
Lo que se votó: un sí a la candidata… pero no unas primarias
En el centro del conflicto no está tanto el nombre de la candidata como el método. La militancia recibió una consulta para respaldar una lista encabezada por María Goicoechea Bernad y, además, avalar la posibilidad de que Podemos trabaje en la construcción de “candidaturas amplias” con otros actores de la izquierda.
Esa consulta se cerró con un resultado contundente: 613 votos a favor (88,84%), 77 votos en contra (11,16%) y 690 votos emitidos en total
Las votaciones se realizaron del 19 al 22 de diciembre. La formación morada también ha detallado que el número dos de la lista es el coordinador autonómico, Ricard Mitjana.
Para Corrales, sin embargo, el aval no blinda el proceso: sostiene que los estatutos contemplan primarias y que sustituirlas por una consulta de ratificación vulnera las reglas internas.
Dos frentes, una candidatura
La designación de Goicoechea —a expensas de lo que ocurra en las negociaciones con Izquierda Unida y CHA— ha cerrado un capítulo dentro del partido, pero ha abierto otro. El primero: el de quién encabeza. El segundo: el de cómo se decide.
En esa grieta se instala la denuncia del diputado, que define lo ocurrido como “un hecho de especial gravedad” y sitúa a la militancia en un escenario de desprotección interna. Su petición incluye, de hecho, una doble llave: anular y frenar.
La despedida del hemiciclo como declaración política
En su última intervención parlamentaria de la legislatura, Corrales no solo habló de procedimientos. También reivindicó el relato fundacional de Podemos: que “cambió el tablero político en España” dando “voz y capacidad de decisión a la gente”, tanto para elegir listas como para las decisiones estratégicas —alianzas, entradas en gobiernos—. “Podemos no venía a por sillones, venía a cambiar las cosas”, sostuvo.
La denuncia abre un itinerario con varias estaciones: primero, qué recorrido real tenga la demanda en los tribunales; después, si se adoptan o no medidas cautelares; y, en paralelo, cómo reacciona la dirección autonómica y qué efecto tiene en la negociación de una eventual coalición con IU y CHA.
De momento, lo único seguro es la imagen: el último escaño de Podemos en Aragón ha decidido salir del hemiciclo y entrar en el juzgado. Y lo hace cuando el partido encara una cita electoral decisiva.


