Se llama como un día de la semana y está en el Pirineo: tiene un fuerte y tres ermitas

El pueblo pirenaico con un fuerte del siglo XIX y paso del Camino de Santiago
Se llama como un día de la semana y está en el Pirineo
Se llama como un día de la semana y está en el Pirineo

A veces los nombres esconden historias fascinantes, es el caso de un bonito pueblo el Pirineo aragonés llamado 'Martés'. Situado en un pequeño rincón del Pirineo, este enclave reúne patrimonio histórico, valor espiritual, una ubicación privilegiada rodeada de montaña y un legado que se remonta 1.000 años atrás.

UN PUEBLO CON UNA FUNCIÓN ESTRATÉGICA: ASÍ ES MARTÉS (HUESCA)

El topónimo de Martés aparece ya mencionado en documentos del año 948, lo que da una pista de su antigüedad y relevancia. A lo largo de varios siglos, este municipio del Pirineo ha ido pasando de mano en mano, siendo propiedad desde el mismísimo rey de Aragón hasta del Monasterio de San Juan de la Peña (uno de los centros religiosos más relevantes de antaño). Hasta 1970 Martés se mantuvo como un municipio independiente, hasta dicha fecha en la que pasó a formar parte del Canal de Berdún

Un fuerte para frenar el contrabando en la zona

El fuerte fusilero del s. XIX es uno de sus elementos más característicos de Martés, ya que fue construido con la misión de intentar frenar el contrabando en la zona. Aunque pequeño, este fuerte simboliza la importancia que han tenido los pueblos del norte de Huesca controlando los pasos pirenaicos. El fuerte no solo habla de defensa, sino también del pulso económico y social de la época.

Fuerte fusilero Martes (Huesca)
Fuerte fusilero Martés (Huesca)

Tres ermitas y una parroquia: el patrimonio religioso de Martés (Huesca)

Martés conserva un importante legado religioso que se manifiesta en sus tres ermitas: la de San Sebastián, la de San Pelay (datada entre los siglos XVII y XVIII) y la de Nuestra Señora de Javierremartes, vinculada a la devoción local. A ellas se suma la iglesia parroquial, cuya arquitectura y retablo merecen una visita. Su interior guarda secretos artísticos que conectan con la fe y el modo de vivir la religión de generaciones pasadas.

Este conjunto espiritual no solo embellece el pueblo, sino que define su identidad: un lugar marcado por la tradición, la religiosidad popular y el arraigo a lo sagrado.

Iglesia de Martes (Huesca)
Iglesia de Martés (Huesca)

ENCRUCIJADA DE CAMINOS EN EL CORAZÓN DEL PIRINEO ARAGONÉS

Situado al sur de la Canal de Berdún, Martés se encuentra en un cruce geográfico y simbólico: entre el Pirineo, el río Aragón y el Camino de Santiago. El paso del Camino Francés por esta localidad convierte al pueblo en lugar de tránsito para cientos de peregrinos que, cada año, buscan aquí un respiro, una historia que escuchar o una fotografía que guardar.

Desde el pueblo se puede divisar, a tan solo cinco kilómetros, el cerro donde se alza Berdún, la capital de la comarca. El río Aragón, de cauce ancho y presencia imponente, le da carácter al paisaje, mientras que las callejuelas de Martés invitan a pasear sin rumbo, descubriendo rincones con detalles medievales que han sobrevivido al paso del tiempo.

CÓMO LLEGAR A MARTÉS DESDE ZARAGOZA, HUESCA Y TERUEL

  • Desde Zaragoza, se toma la A-23 en dirección norte hasta Huesca, y desde allí se continúa por la N-240 hasta Jaca. Poco antes de llegar, se toma el desvío hacia Canal de Berdún y, tras recorrer unos pocos kilómetros por carretera secundaria, se llega al pueblo.
  • Desde Huesca, el trayecto es más directo: bastan unos 80 kilómetros por la N-240, en un recorrido de poco más de una hora.
  • En cambio, desde Teruel, el camino es más largo: hay que tomar la A-23 hacia Zaragoza, luego continuar hacia Huesca y seguir el mismo itinerario hacia el norte. En total, unas tres horas de viaje para alcanzar este rincón escondido del Pirineo.

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