El Real Zaragoza elige sufrir: derrota frente al Burgos y el playoff es ya un imposible
Ganar o dejar escapar el playoff casi de forma definitiva, más por sensaciones que por puntuación. Con ese escenario, el Real Zaragoza afrontaba un partido especial: la despedida de Cristian Álvarez ante su afición. Enfrente, un Burgos que llegó a La Romareda con la intención de sorprender al equipo de Miguel Ángel Ramírez, en un choque en el que no estaban Guti ni Toni Moya por lesión.
El saque de honor corrió a cargo del gran protagonista del día, Cristian Álvarez, quien recibió la insignia de oro y brillantes del club en reconocimiento a su trayectoria y a su papel como uno de los jugadores más importantes de los últimos años. Con un impresionante tifo en su honor, Ramírez sorprendió con un once inicial formado por Femenías, Calero, Vital, Lluis López, Tasende, Arriaga, Francho, Adu Ares, Aketxe, Marí y Dani Gómez.
El conjunto aragonés salió decidido a dominar el partido, apostando por un cambio de sistema con un 4-4-2 para intentar sorprender al Burgos. El Real Zaragoza tenía la posesión, pero su rival no se mostraba interesado en disputarla, en un inicio de encuentro sin ocasiones claras en los primeros diez minutos.
Con el paso de los minutos, el Burgos comenzó a generar más peligro. Atienza estuvo a punto de abrir el marcador con un disparo que se marchó por muy poco. La primera amarilla del partido fue para Francho, tras una entrada sobre Atienza en campo contrario. El Real Zaragoza no se encontraba cómodo y el equipo de Luis Miguel Ramis atacaba con mayor insistencia la portería de Femenías.
Aketxe fue el primero en poner a prueba a Cantero con un gran lanzamiento de falta en el minuto 26. Diez minutos después, volvió a intentarlo desde la pelota parada, pero su disparo se estrelló en el larguero. Con el empate a cero, ambos equipos se marchaban al descanso.
SEGUNDA PARTE EN LA ROMAREDA
El segundo tiempo comenzó sin cambios en el Real Zaragoza, que intentaba llegar con más continuidad al área de Cantero. Kervin Arriaga vio la amarilla tras una falta clara sobre Curro. La polémica llegó en el minuto 56, cuando el colegiado Sánchez Villalobos expulsó a Dani Gómez con roja directa por una falta que no parecía de excesiva dureza.
Una decisión arbitral, que quiso tener su cuota de protagonismo, dejó al Real Zaragoza en inferioridad numérica con mucho partido por delante. En respuesta, Ramírez movió el banquillo y dio entrada a Bazdar, Keidi Bare y Liso en lugar de Marí, Adu Ares y Aketxe.
El partido se fue calentando a partir de la expulsión, con continuas faltas y errores en la circulación del balón. A pesar de jugar con uno menos, el Zaragoza no renunció al dominio. Lluis López tuvo en sus botas la mejor ocasión para el 1-0 con un gran remate de cabeza, pero su intento se marchó desviado a la izquierda de Cantero.
Daba la sensación de que la escuadra aragonesa estuvo mejor en el partido con 10 jugadores, al menos, mejor que su rival en el tramo decisivo. En los últimos 10 minutos, el Burgos daba un paso adelante y empezó a llegar con más peligro a la meta de Femenías. El jarro de agua helada llegó en el 84’, cuando Íñigo Córdoba hacía un golazo para poner el 0-1 en el marcador. No tuvo ni una opción en la recta final del partido y el conjunto maño terminó abucheado por su propia afición. Derrota de las que duelen.

