Paula Garfella (BioClonal): hacer de la lucha contra el Alzheimer tu profesión
No es habitual que una empresa afincada en Zaragoza tenga una página web exclusivamente en inglés. Es el caso de BioClonal, una compañía biotecnológica dedicada al desarrollo de anticuerpos con el fin de tratar el Alzheimer.
"Responde a las necesidades del mercado: el mundo científico se desenvuelve en inglés y consideramos que cualquier potencial cliente, colaborador o partner está capacitado para leerla en ese idioma, posicionándonos según las necesidades del mercado", explica Paula Garfella, CEO de BioClonal.
Que una directiva tan joven esté al frente de la empresa contrasta con la enorme importancia de su cometido: encontrar nuevas fórmulas para la cura de una de las enfermedades más terribles a las que se enfrenta la sociedad en nuestros días. Y también puede resultar chocante que la formación académica de Garfella no está relacionada con la Medicina ni con otros ámbitos científicos como, por ejemplo, la Química.
"Quien está detrás del laboratorio es el family office de mi familia", explica Garfella. Con un padre "químico por nacimiento, además de por formación", él siempre ha trabajado en el sector, como por ejemplo en compañías como Certest u Operon, muy enfocado en los anticuerpos monoclonales. Con los conocimientos adecuados para poder desarrollar terapias avanzadas, en 2022 reunieron los recursos necesarios para ponerlo en marcha.
"Somos una rara avis en el sector de las biotec, porque la mayoría salen de start-ups de la Universidad, mientras que nosotros lo hemos llevado a cabo a través de inversión privada", explica la CEO de BioClonal.
Garfella es licenciada en Dirección y Administración de Empresas, lo que permitía aunar el ámbito financiero y de desarrollo de negocio con el sanitario. "Lo que hacemos es que esa tecnología que hemos desarrollado, para no quedárnosla para nosotros solos, la licenciamos a terceros, como servicio a otras compañías que requieren de nuevas tecnologías para el desarrollo de sus terapias", detalla.
Además, han decidido apostar por el desarrollo de una terapia propia, en este caso relacionada con el Alzheimer. "Mi padre ha estado muchos años estudiando la enfermedad y ahora parece que se va viendo un poco de luz", desvela. Para ella, "es una necesidad acuciante de esta sociedad que es necesario resolver".
Una de la fuentes del problema es que no se han logrado generar anticuerpos, precisamente en el ámbito en el que trabaja BioClonal con el fin de poder lanzar un medicamento a largo plazo.
Trabajar sabiendo que la meta final no está a la vuelta de la esquina
Siempre que se habla de ciencia, es necesario establecer el prisma adecuado y entender que la meta final no está a la vuelta de la esquina, sino que deben darse pequeños pasos que, a modo de pequeñas victorias, se acercan a la solución definitiva. "El desarrollo de un medicamente puede llevar unos 10 o 12 años, y nosotros estamos en el kilómetro 0", señala Garfella, consciente de que "los tres o cuatro primeros años los tienes que hacer solo".
De ahí que hayan optado también por vender su tecnología a terceros, con el fin de poder tener un margen de ingreso. "Esto es bastante más lento que vender cruasanes", indica de forma gráfica.
A ello se suma el avance de las nuevas tecnologías, que dibuja nuevos escenarios a gran velocidad. Para Garfella, "vamos a terapias cada vez más personalizadas, porque no todos reaccionamos a los fármacos de la misma forma: hay resistencias microbianas que vienen de la zona donde vives, determinadas enfermedades que afectan más a un grupo de personas...". No obstante, "cuanto más personalizas un servicio, menos económico es y, tratándose de la salud, hay que intentar que sea lo más accesible posible", añade.
Sobre el hecho de que a día de hoy se opte por profesionales jóvenes incluso en puestos de gran responsabilidad, Garfella considera que es un cambio de paradigma: "Antes la sociedad cambiaba de forma más lenta y podías tener a alguien en el mismo puesto mucho más tiempo y la experiencia se premiaba, pero a día de hoy es más importante la capacidad de adaptación, porque la sociedad cambia a gran velocidad", explica.
Esta aseveración toma una dimensión nueva con la irrupción de la IA: "Cuando nació Internet, no todo el mundo lo tenía, pero ahora el acceso a las nuevas tecnologías está mucho más democratizado y ChatGPT lo usa cualquiera", señala la CEO de BioClonal.


