Ignacio Muiños: "Mi motivación siempre ha sido aprender; el salario no ha sido ni Top 3"

El nuevo adjunto a la Dirección del Grupo Yolmence conversa con HOY ARAGÓN de su carrera, marcada por su voluntad de dedicarse al mundo de la empresa, la aceptación de nuevos retos y el hecho de poner a la familia siempre por delante.
Ignacio Muiños, adjunto a la Dirección en Yolmence / HA
Ignacio Muiños, adjunto a la Dirección en Yolmence / HA

Lograr el cargo de adjunto a la Dirección en una Family Office en la que trabajan más de un centenar de personas con menos de 40 años es, sin duda, un éxito. Es el caso de Ignacio Muiños, cuya carrera hasta llegar a ese puesto se ha desarrollado tanto en España como en el extranjero, con el denominador común de afrontar cada vez proyectos más ambiciosos, no tener miedo a nuevos desafíos y priorizar siempre la familia.

Yolmence es una Family Office compuesta por un grupo de empresas muy diversificado, donde destaca, por un lado, el ámbito inmobiliario, urbanístico y logístico, con un componente industrial, con compañías como Covecasa. Por su parte, en la parte de Private Equity se dedican a operaciones de compraventa de empresas y la participación en el accionariado de algunas de ellas, para aportar valor y hacerlas crecer. Un ejemplo es Orly, dedicada al alquiler de casetas de obra, módulos prefabricados y baños portátiles para todo tipo de servicios, desde grandes obras o eventos como, por ejemplo, el festival Vive Latino. "En las obras de centros de datos se llegan a montar campamentos de cientos de casetas", explica Ignacio Muiños, adjunto a la Dirección del grupo empresarial.

Su cargo, hace no tanto tiempo, se hubiera antojado que estaría encarnado por una persona de cierta edad, con una amplia experiencia profesional como directivo en ámbitos relacionados con el mundo empresarial o financiero. Sin embargo, Muiños es, en el momento de escribirse esta entrevista, Under 40. Pero su juventud no debe lleva a engaño, porque su recorrido ha sido largo, interesante y, sobre todo, fructífero.

Una carrera que "no cerrara puertas"

"Estudié Derecho, no por vocación, sino buscando una carrera que no me cerrara muchas puertas para poder tener flexibilidad cuando decidiera a qué me quería dedicar", desvela. Tras finalizar sus estudios y hacer prácticas en despachos, se dio cuenta de que la abogacía no era lo suyo y decidió encaminar su trayectoria al mundo de la empresa. Un Máster en Recursos Humanos, y sus correspondientes prácticas en una empresa de fabricación de plásticos en Épila, significaron un punto de inflexión. 

Se trataba de Gerresheimer Zaragoza y "en la fábrica di con una directora de Recursos Humanos que generó el caldo de cultivo para que yo encontrase mi sitio", confiesa. Su futuro estaba en la empresa, y alcanzar una convicción de este tipo da alas para empezar a volar. "Lo primero que pensé fue que era importante mejorar mi inglés para que, el día de mañana, no encontrara puertas cerradas si lograba crecer en una empresa", señala. Como para lograr ese objetivo necesitaba, en primer lugar, ahorrar dinero para irse a Inglaterra, empezó a trabajar en un ámbito que le apasiona, el deporte, como vendedor en Decathlon en Zaragoza.

Las coincidencias a veces se producen

Y ahí vino una de esas coincidencias que permiten que una carrera se desarrolle por el camino correcto. "Decathlon en ese momento estaba entrando en Inglaterra y me dio la oportunidad de irme", explica Muiños. Es ahí donde el ahora directivo de Yolmence tuvo su proyección más amplia: "Todos los puestos de responsabilidad en Decathlon se cubren con personal interno, por lo que dan mucha oportunidad a la gente que destaca y quiere crecer", señala. De vendedor pasó a responsable de sección en una tienda, de ahí a director de una, de ahí a director regional, gestionando ya varios comercios... "Finalmente, tuve la responsabilidad de llevar la expansión de nuevas tiendas y formar parte del equipo directivo de Decathlon en Reino Unido", indica.

Llegados a este punto, y teniendo en cuenta su evolución dentro de Decathlon, podría parecer que el futuro de Ignacio Muiños ya estaba designado y que iba a quedarse en Inglaterra. "Era un trabajo muy bonito, en una empresa increíble, donde aprendí sobre todo a liderar personas y también a gestionar proyectos a largo plazo", recuerda. Pero  había un detalle importante que no estaba solucionado y lo condicionaba todo: durante los seis años en los que él vivía en Londres, su pareja lo hacía en Madrid.

"Después de tanto tiempo fuera, decidimos que era el momento de volver a España y fui a lo fácil: busqué en el ámbito de los deportes", explica. Tuvo la fortuna de que una empresa aragonesa, Barrabés, se interesó por él, en un momento en el que acababa de adquirir Mammoth Bikes. "Necesitaban a una persona que liderada ese proyecto en Madrid, y me ocupé yo", indica. Muiños ha dedicado más de cinco años a hacer crecer esta empresa, pasando de cuatro a 17 tiendas y convirtiéndose en líder nacional en el retail del ciclismo.

Con un curriculum muy potente, pero muy especializado en el comercio y el deporte, Ignacio Muiños decidió tomarse unos meses para disfrutar de su recién estrenada paternidad. Con esa nueva vida en familia, surgió la idea de regresar a Zaragoza. Fue entonces cuando conoció al director de Yolmence, Fernando Rodrigo, y, después de muchas conversaciones, confiaron en él para seguir haciendo crecer el proyecto de la Family Office.

Una Family Office que confía la gestión a profesionales

"En 2003, la familia a la que pertenece la Family Office vendió su empresa y decidieron permanecer unidos a través de la gestión de su patrimonio, lo que derivó en la constitucion del Yolmence en 2008", explica Muiños. Inicialmente lo gestionaban tres personas y, a día de hoy, da trabajo a más de 100, gracias a una gestión eficiente del patrimonio a lo largo de 17 años.

"En Yolmence siempre han querido mantener separada la propiedad de la gestión, de la que no forma parte ningún accionista de la Family Office", detalla. En el caso de Ignacio Muiños, está especialmente vinculado con una de las empresas del grupo, Orly, que acaba de abrir sucursal en Barcelona.

"Nuestros principales clientes a día de hoy son constructoras que están dedicadas a centros de datos y energías renovables", explica el directivo. También trabajan en grandes eventos y tienen una relación directa con Ayuntamientos, especialmente en verano, con motivo de las fiestas que se celebran en todo el territorio, donde pueden instalar casetas y baños portatiles, entre otros servicios.

Prácticas no remuneradas, pero donde se aprende

"En mi época las prácticas que hice no eran remuneradas, pero mi motivación ha sido siempre aprender, y tuve la suerte de poder hacerlo", destaca Muiños cuando se le pregunta por las claves que han marcado su carrera. El otro factor fundamental fue detectar las oportunidades. En su caso, "el salario no ha estado ni en el Top 3 a la hora de tomar decisiones", incide. Para él, lo más importante son las personas: "En este último caso de Yolmence, por ejemplo, conocer a la familia y a la gente que está dirigiendo la empresa, con la que estoy trabajando codo con codo, es lo que me ha hecho decidir que es donde me veo a largo plazo", confiesa.

Lo que ha demostrado a lo largo de su recorrido, es que no le falta instinto a la hora de elegir los proyectos a los que decide dedicarse. Tras su paso por Londres y Madrid, Muiños está de nuevo en cada con la voluntad de hacer seguir creciendo a Yolmence, como ya hizo en Decathlon y Barrabés.

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