La soterrada guerra sindical en Avanza: Sattra, en rebeldía y en contra del comité de empresa

Sattra ha emitido comunicados cuestionando la legalidad de los paros en Avanza y atacando personalmente al actual presidente del comité de empresa, Raúl Cabeza. 

El futuro inmediato del servicio de autobús urbano en Zaragoza se juega en los próximos días en un clima de máxima tensión. Tras más de veinte meses de negociaciones sin acuerdo entre Avanza y los trabajadores, el próximo 1 de septiembre ambas partes acudirán al Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) en un último intento por evitar un otoño de paros que amenaza con paralizar la movilidad de la ciudad.

Sin embargo, la mediación se celebrará en un contexto envenenado por la división sindical. El sindicato Sattra, que hasta hace unos meses lideraba el comité de empresa del bus urbano, ha anunciado que denunciará la huelga convocada a partir del 8 de septiembre por considerarla ilegal. Una postura que lo enfrenta directamente al actual comité y a su presidente, Raúl Cabeza, en una guerra soterrada que ha estallado públicamente con acusaciones cruzadas y comunicados incendiarios.

Sattra contra el comité: “triquiñuelas” y riesgo de despidos

Sattra ha emitido en los últimos días varios comunicados en redes sociales en los que cuestiona la legalidad de la convocatoria y lanza duras críticas contra el presidente del comité, al que califican de “inepto” e “impresentable”. “Si tan seguro está de ganar el juicio, que siga para adelante. Pero hay que tener pocas neuronas para jugarte despidos de compañeros en un juzgado. Si no sale bien, estamos seguros de que Avanza pasará factura”, advierten.

El sindicato sostiene que ya desde el “minuto uno” trasladaron al comité que la huelga estaba mal planteada y podía tener consecuencias graves. “Secundar una huelga ilegal puede suponer un despido. Por eso pedimos que se hicieran bien las cosas. No se nos ha hecho caso”, subrayan.

Además, denuncian que se han utilizado “triquiñuelas” para modificar el reglamento del Comité de Huelga y reducir de 12 a 11 el número de vocales, algo que, según afirman, altera el equilibrio de fuerzas y “desvirtúa la voluntad expresada por la plantilla en las elecciones sindicales”.

Cronograma del conflicto en Avanza

  1. Mediación en el SAMA entre Avanza y el comité de empresa. Última oportunidad para desbloquear el convenio y evitar paros.

  2. Asamblea informativa de la plantilla: balance de la negociación y detalles de los paros.

  3. Votación para ratificar o rechazar la huelga convocada.

  4. Inicio de paros parciales en el bus urbano si no hay acuerdo.

  5. Paros durante las Fiestas del Pilar (si se mantienen): impacto elevado en la movilidad.

  6. Fin del calendario de paros previsto si no hay nuevos acuerdos o prórrogas.

Escenarios posibles:
  • Acuerdo en mediación: se desconvocan los paros.
  • Acuerdo parcial: se posponen fechas mientras se negocia.
  • Sin acuerdo: se mantienen los paros previstos.

El apoyo de CUT y las tensiones con CCOO

Las críticas de Sattra encuentran eco en otro de los sindicatos con representación en Avanza. El CUT también se ha desmarcado de la convocatoria, asegurando que “carece de legalidad” y rechazando firmar el acta que la sustenta.

El blanco de buena parte de las acusaciones de Sattra es CCOO, sindicato mayoritario en el comité. Le reprochan haber “cambiado las reglas del juego” para favorecerse y, de paso, beneficiar a la propia empresa Avanza. De hecho, Sattra ha llegado a reclamar la dimisión del presidente del comité por su gestión en este proceso.

Una negociación en punto muerto

Mientras los sindicatos se enfrentan entre sí, la negociación del nuevo convenio laboral sigue encallada. El actual convenio expiró en diciembre de 2023 y las conversaciones se alargan desde enero de 2024, con más de 20 meses de reuniones “infructuosas”.

El comité de empresa —con CCOO al frente— decidió convocar una huelga parcial a partir del 8 de septiembre para forzar un desbloqueo. Los paros se solaparían, además, con las Fiestas del Pilar, lo que aumenta la tensión social y política alrededor del conflicto.

Riesgo de fractura y presión a la plantilla

La disputa sindical ha convertido el conflicto en un escenario de fractura interna que añade incertidumbre a los trabajadores. Sattra advierte de que secundar los paros puede traer consecuencias jurídicas y laborales, mientras que el comité insiste en que es la única vía para lograr avances frente a la empresa.

El lunes, el SAMA volverá a reunir a las partes, pero el margen es cada vez más estrecho. Si no hay acuerdo, Zaragoza se encamina a un otoño de huelga en el bus urbano, marcado no solo por la falta de entendimiento con la empresa, sino también por una guerra abierta entre los propios sindicatos.

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