Retrasos de 10 meses para entregar llaves de obra nueva en Zaragoza porque no llega la luz
Ahora que la falta de vivienda es un problema acuciante y los promorores se afanan en adelantar nuevos inmuebles en distintos puntos de Zaragoza, la burocracia se ha convertido en uno de los principales tapones que provoca que no se pueda generar obra nueva con la celeridad necesaria.
HOY ARAGÓN ya adelantaba hace unos días el problema que se encontraban las empresas inmobiliarias con las licencias de obra, que pueden dilatarse, según declaraban, hasta 10 meses, lo que provoca que no puedan construir hasta obtenerla, afectando principalmente a los nuevos residentes, que no saben cuándo recibirían su nuevo hogar.
El cambio que pretende el Ayuntamiento
Esta situación pretende solucionarse en parte con las nuevas 'Licencias Exprés' impulsadas por el Ayuntamiento de Zaragoza, pero existe otra circunstancia que está taponando los plazos, en este caso cuando la obra ya está terminada y, sin embargo, no es posible entregar las llaves a los nuevos propietarios: los retrasos en la instalación de los puntos de luz (CUP).
La cuestión es que las obras no pueden recibir la licencia de ocupación hasta que dichos puntos de luz hayan sido instalados por Endesa y, sin ella, no pueden entregarse llaves. Esta situación no era así hasta este año. Previamente, eran los propietarios los que, de forma individual, solicitaban su propio CUP, cuando las llaves ya habían sido entregadas.
Los retrasos en dar la luz no son aislados y afectan a distintos puntos de Zaragoza, particularmente en las nuevas zonas de construcción, como Arcosur, Avenida Cataluña o Vadorrey. Y estas demoras no son cortas: los promotores hablan de hasta 10 meses, con los edificios construidos, esperando a que la compañía energética acometa los puntos de luz que sirvan para obtener la licencia de ocupación.
"El problema está internamente en Endesa", señalan desde la promotora Gestihabitat, donde hablan de "falta de coordinación y compromiso". En su caso, han sufrido esta barrera, retrasando la entrega de llaves, en dos de sus últimas promociones: Residencial Tempo, en el Tercer Cinturón (Ronda Hispanidad), y en la primera fase de Glaciar Eleven, en Vadorrey.
En este caso, hablan de retrasos que provocaron que, una obra que estaba terminada y podría haberse entregado en noviembre o diciembre de 2024, los propietarios tuvieron que esperar hasta junio de 2025.
Esta situación, además de perjudicar a los nuevos residentes, que no saben cuándo podrán acceder a los inmuebles, supone un riesgo a la ocupación, dado que las obras finalizadas se quedan en stand-by, completamente terminadas y vacías porque sus legítimos propietarios no pueden acceder y no saben cuándo podrán hacerlo.
No son casos aislados
El mismo problema están teniendo en la actualidad en la promoción Aqua Brisa, compuesta por 130 viviendas libres en otro lugar completamente distinto: Arcosur. El proyecto de Grupo LOBE está pendiente de que Endesa proporcione los puntos de luz y, como indican, no saben nada y desconocen si podrán entregar los inmuebles a final de año, a pesar de que la obra está finalizada.
No son casos aislados, pero sí mucho más acusados en zonas de nueva construcción. Otro ejemplo se ha producido en la Avenida Cataluña, actualmente en plena expansión, donde Aldea Viviendas ha sufrido estas mismas demoras en su promoción Ava Residencial.
Moción en el Ayuntamiento de Zaragoza para que se corrija
El atasco generalizado por este motivo ha saltado ya al plano político. El pasado 25 de septiembre, el Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Zaragoza presentó una moción para instar al Gobierno Municipal a establecer un listado de todas aquellas empresas de nueva instalación o promociones inmobiliarias concluidas, o a punto de concluir, que hubieran solicitado engancharse a la red y estén sufriendo retrasos en obtenerlo.
Esta iniciativa serviría posteriormente para instar al Gobierno Central a incrementar la inversión en el mantenimiento y ampliación de la red eléctrica.
En dicha Moción señalaron que varias promociones imobiliarias en la ciudad ya finalizadas desde hace meses se encuentran a la espera de que se les dé conexión eléctrica, para que sus propietarios puedan entrar a habitarlas, lo que se suma a otras dificultades que sufre el mercado de la vivienda: la falta de suelo urbanizado, las trabas burocráticas, el encarecimiento de los materiales de construcción, la falta de mano de obra y la fiscalidad "abusiva", enumeraban.


