SOS urgente del Banco de Alimentos de Zaragoza: necesita 400.000 euros para alimentar a 21.400 personas

El Banco de Alimentos insiste en que “todo es poco” ante una realidad social que no deja de endurecerse.
Un voluntario del Banco de Alimentos de Zaragoza, en una imagen de archivo / HOY ARAGÓN

El Banco de Alimentos de Zaragoza lanza una llamada urgente: necesita recaudar al menos 400.000 euros para poder seguir garantizando una comida digna cada día a casi 21.400 personas en situación de vulnerabilidad. Lo hace a través de 134 entidades sociales —asociaciones, parroquias, comedores sociales y ONG— repartidas por la ciudad y la provincia, que son las que reparten directamente los lotes a las familias.

El perfil de quienes necesitan ayuda es cada vez más diverso: personas mayores con pensiones bajas, familias con hijos, migrantes, trabajadores con empleos precarios que no llegan a fin de mes… El Banco de Alimentos advierte de que el número de beneficiarios no deja de crecer, y que la subida del coste de la vida ha tensionado tanto las despensas como las donaciones.

Por eso esta campaña se centra en algo muy concreto: recaudar dinero, no alimentos físicos. La fórmula es sencilla: en cada supermercado participante se abre una cuenta específica vinculada al Banco de Alimentos de Zaragoza. Los clientes pueden donar en caja la cantidad que deseen —desde unos céntimos a varios euros— y ese saldo se queda asociado a ese establecimiento. A lo largo del año, el Banco va utilizando esa “bolsa” económica para comprar los productos que realmente se necesitan en cada momento.

De este modo, se consigue una doble ventaja. Por un lado, se evita que las donaciones se concentren solo en productos muy básicos o repetidos, y permite incorporar alimentos frescos, proteínas, conservas, leche, productos infantiles o específicos para determinados colectivos. Por otro, se racionaliza la logística: se compra en el propio supermercado cuando hace falta, con planificación y mejor aprovechamiento del espacio y del transporte.

Para explicar todo esto, la campaña contará con el apoyo de alrededor de un millar de voluntarios, que se situarán a las puertas de los supermercados.

Serán ellos quienes informen a los clientes de cómo pueden colaborar, resuelvan dudas y recuerden que cada aportación suma, por pequeña que parezca. Su labor es clave: transformar un gesto que dura unos segundos en caja en alimentos que llegarán durante todo el año a miles de hogares.

El Banco de Alimentos insiste en que “todo es poco” ante una realidad social que no deja de endurecerse. Los 400.000 euros marcados como objetivo no son una cifra simbólica, sino el umbral mínimo para poder mantener el ritmo actual de ayuda y evitar recortes en los lotes que llegan a las familias.

La diferencia entre alcanzarlo o no se medirá en carros de compra llenos… o vacíos. La respuesta, una vez más, está en manos de los zaragozanos.

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