Seis bares auténticos que resisten a la moda de los bares de diseño

Frente a los bares modernos e instagrameables, en Zaragoza hay todavía un buen puñado de bares y tascas que siguen teniendo el ambiente y las tapas de siempre
En Zaragoza hay locales clásicos que siguen triunfando con las propuestas de siempre / Vinos Rubio
En Zaragoza hay locales clásicos que siguen triunfando con las propuestas de siempre / Vinos Rubio

Vivimos unos tiempos en los que salir a comer debe ser una experiencia. Todo debe ser de diseño, instagrameble, con hamburguesas XXL, comida fusión, esferificaciones e interiores que provoquen el efecto wow.

Pero más allá de ese mundo de diseño y postureo que podría estar en Valencia, en Berlín o en Singapur, hay lugares únicos que permiten que las ciudades sigan siendo diferentes y que conservan la esencia de la autenticidad. 

Sitios en los que lo funcional se impone a lo bonito; sitios en los que la comida no necesita ser bautizada con nombres rimbombantes. Sitios castizos que han visto pasar a varias generaciones, y que siguen teniendo su parroquia fiel, llenándolos a diario para disfrutar de las tapas de siempre y de la comida sin artificios. 

ANTIGUA CASA PARICIO

Este bar fue inaugurado en 1928 / Antigua Casa Paricio
Este bar fue inaugurado en 1928 / Antigua Casa Paricio

En el Coso Bajo, Casa Paricio es un  clásico desde 1928. Para los que buscan un bar con solera y ambiente de siempre, esta es su opción. Entre sus especialidades, y para acompañar al vermut casero con sifón, destacan las propuestas de siempre que hasta no hace tanto eran habituales en todos los bares de la ciudad. 

Desde las deliciosas salmueras del Cantábrico preparadas allí mismo siguiendo la técnica tradicional, a las bolas de bacalao, pasando por las conservas y el laterío rico, además de encurtidos, salazones y una selección de tapas de siempre. 

Los pepinillos rellenos de bonito en escabeche, los mejillones, los huevos de codorniz con mahonesa, los berberechos  o los chipirones son también imprescindibles en este bar castizo como pocos y que abre sus puertas en el Coso 188, ya en su recta final camino del río Ebro. 

CASA RODRI

Los bocadillos de este bar son míticos / Casa Rodri
Los bocadillos de este bar son míticos / Casa Rodri

Si te gusta disfrutar del laterío y de los bocatas a medida, nada mejor que visitar Casa Rodri, en el número 15 de la calle Desiderio Escosura. Los bocatas, te los preparan al gusto... Por la medida, y por el relleno, ya que pueden ser desde anchoas a mejillones pasando por chipirones, pimiento asado o torreznos. 

Los huevos fritos, con morcilla y chistorra, además de embutidos y quesos, la tortilla de patata, los adobos, las migas, las croquetas y los guardias civiles también están entre los clásicos de este bar de las Delicias.  

VINO RUBIO

Ambiente de siempre / Vinos Rubio
Ambiente de siempre / Vinos Rubio

Situada en la calle Santa Teresa de Jesús, 8, Vinos Rubio es una tasca clásica con el ambiente de toda la vida. Entre toneles y cámaras frigoríficas antiguas, en Vinos Rubio hat propuestas ideales para acompañar el vermú casero, destacan especialmente el producto frío y vinagres, con sugerencias como las banderillas como la de bacalao con aceite de oliva y piparra, las salmueras o el gratinado de panceta ibérica con bacalao y tomate. 

LA BODEGA DEL GENERAL

La Tasca del General
Patatas asadas, un clásico de este bar / La Tasca del General

También en la zona de Universidad, en el número 5 de la calle Catania, se encuentra La Bodega del General. Un bar con el ambiente de siempre, con jamones colgados de las paredes, posters y fotografías sirven de escenario a comida de toda la vida. 

Entre sus propuestas, hay patatas asadas aderezadas con un aliño de aceite, ajo, perejil, vinagre y sal, el morloncho (morcilla, longaniza y chorizo), las madeja, la ensalada con tomate y atún en escabeche, además de los berberechos, las navajas o los espárragos trigueros a la plancha. 

BAR BONANZA

En este bar se reunían gentes de la cultura durante la Transición / Bar Bonanza
En este bar se reunían gentes de la cultura durante la Transición / Bar Bonanza

Situado en la calle del Refugio, el Bonanza es un clásico por el que pasó buena parte del panorama patrio de intelectuales y artistas aragoneses durante la Transición Española. Al frente de este bar han estado ya tres generaciones de la misma familia, y sus clásicos, siguen siendo los de siempre. 

Entre sus propuestas, hay raciones de jamón, queso, chorizo y salchichón, raciones de morcilla, longaniza, vinagrillos y banderillas, una ensaladas de tomate con olivas, escabeche y boquerones, además de bocadillos generosos de tortilla al gusto, de longaniza, de morcilla... Para beber, no puede faltar un buen macetero, un vaso grande en el que se sirve la cerveza que se ha convertido en todo un icono para este bar.

BAR ESTUDIOS

Las tablas de queso de este bar de la Magdalena son míticas / Bar Estudios
Las tablas de queso de este bar de la Magdalena son míticas / Bar Estudios

Para los amantes del queso, el Bar Estudios es una visita imprescindible. Situado en el 15 de la calle Estudios, este bar ofrece una amplia variedad de quesos de distintas partes del mundo, con tablas de dimensiones generosas.

Y si hablamos de sabores de los quesos de esta bar de la Magdalena, van desde los más suaves a los más intensos. Además, en el Bar Estudios también sirven embutidos y jamón, ahumados y tostadas de paté de distintos sabores.

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